

La Corte Superior de Justicia de Loreto reafirmó sus lazos de respeto e integración institucional al participar activamente en las festividades religiosas en honor a Santa Rosa de Lima, excelsa patrona de la Policía Nacional del Perú (PNP). En esta importante efeméride, la representación de la judicatura loretana recayó de manera oficial en el reconocido magistrado Samuel Martín Soldevilla Escudero, quien acompañó los actos litúrgicos y protocolares programados para conmemorar la vocación de servicio y el espíritu protector de la santa peruana.
Las actividades conmemorativas se iniciaron con una emotiva misa solemne celebrada en la principal iglesia de la ciudad, uniendo en oración a las máximas autoridades de la región, miembros del clero y delegaciones de las fuerzas del orden. Durante el acto litúrgico, el doctor Samuel Soldevilla Escudero ocupó un lugar de honor, expresando el saludo protocolar del distrito judicial hacia los efectivos policiales que diariamente exponen sus vidas para garantizar la seguridad ciudadana, la paz social y el orden interno en el vasto territorio amazónico.
Posteriormente, el magistrado loretano se integró con solemnidad al tradicional recorrido de la procesión, acompañando la sagrada imagen de la santa limeña por las principales arterias viales de la localidad. Este acto público permitió consolidar un mensaje de unidad entre el sistema de justicia y el cuerpo policial, dos pilares fundamentales en la defensa de los derechos de la población. La caminata religiosa estuvo impregnada de fervor devocional, cánticos y muestras de agradecimiento por parte del vecindario y del personal de la IV Macro Región Policial.
Con este tipo de participaciones, la Corte Superior de Justicia de Loreto no solo enaltece las tradiciones espirituales arraigadas en el país, sino que también pone de manifiesto la estrecha colaboración interinstitucional indispensable para un correcto Estado de derecho. El correcto desenvolvimiento del magistrado Soldevilla Escudero en las ceremonias refleja el compromiso del Poder Judicial por mantener un diálogo abierto, armónico y respetuoso con la gloriosa Policía Nacional del Perú, cuya guía espiritual sigue inspirando nobleza y sacrificio.




