Imaginemos que somos sacados abruptamente de nuestro hogar y alejados de nuestras familias para permanecer en un lugar pequeño y desconocido sin alimento por más de veinticinco días, difícil ¿verdad? pues este escenario no es ficticio, al menos no para dos pequeñas crías de manatíes que con tan solo meses de vida pasaron por tan traumática experiencia, pero gracias al esfuerzo de diferentes instituciones y sobre todo su compromiso por la conservación, encontraron un desenlace esperanzador para poder sobrevivir.
El manatí amazónico (Trichechus inunguis) es un mamífero acuático herbívoro que habita en los ríos de la cuenca amazónica, es un animal inofensivo, de comportamiento apacible, sin embargo en algunos pueblos amazónicos vienen siendo víctima de una cacería indiscriminada, motivo por el cual, sus poblaciones han disminuido de tal manera que actualmente se encuentran catalogados en situación Vulnerable de acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
«Shicshina» es una comunidad que se encuentra a orillas del río Tapiche, la mayoría de su población se dedica a las actividades típicas de un poblador ribereño (la agricultura y la pesca), es en esta comunidad donde se encontró una pequeña cría hembra de manatí de 15 kg. aproximadamente, débil y hambrienta, pues ya no tenía a su madre para poder lactar. Al percatarse de esta situación, Ríder Navarro, poblador de la comunidad, convenció a los demás moradores para entregar al manatí a las autoridades, pues él sabía que no podría sobrevivir; es así que logran dar aviso a la Dirección Regional de la Producción-DIREPRO, quienes raudamente acudieron a su llamado y pudieron llevar a la pequeña a la ciudad de Requena a la espera de los especialistas del Centro de Rescate Amazónico- CREA.
Paralelamente, en el Puesto de Vigilancia N° 2 de la cuenca Pacaya en la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, unos guarda parques se encontraban desarrollando su inspección rutinaria, cuando algo curioso llamó su atención, era un pequeña silueta oscura que no emitía sonido, pero se movía bastante, se trataba de un pequeño manatí que se encontraba varado y desorientado; al no haber rastros de su madre, decidieron llevarla a su caseta de vigilancia y contactarse con los especialistas del CREA, salvándola así de una muerte segura.
El día 15 de febrero, personal del CREA viajó hasta la ciudad de Requena para poder encontrarse con los pequeños manatíes, los cuales fueron trasladados a la ciudad de Iquitos para que inicien su proceso de rehabilitación que les permitirá más adelante retornar a su hábitat natural.
Es importante felicitar al personal del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas-SERNANP y de la Dirección Regional de la Producción-DIREPRO Requena, representados por su director Blgo. Javier Herrera, y, sobre todo, a los pobladores de la comunidad «Shicshina», pues demostraron que cuando las instituciones y comunidad trabajan en conjunto el resultado puede ser exitoso. (MIPR)
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Pequeños manatíes huérfanos fueron rescatados
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