- En el marco del Día Mundial del Lavado de Manos, el médico Edwin Villacorta Vigo recordó que esta práctica ayuda a prevenir enfermedades diarreicas y respiratorias.


El lavado frecuente de manos con agua y jabón constituye una de las medidas más sencillas y efectivas para prevenir enfermedades infecciosas, especialmente entre los niños menores de cinco años. Así lo destacó el reconocido médico pediatra Edwin Villacorta Vigo, en el marco del Día Mundial del Lavado de Manos, que se conmemora cada 15 de octubre. El especialista recordó que esta práctica debe formar parte de la rutina diaria de las familias, debido a que permite reducir la transmisión de microorganismos responsables de diversas enfermedades que afectan principalmente a la población infantil.
Villacorta explicó que las manos constituyen una de las principales vías de transmisión de bacterias y virus, debido al contacto permanente con superficies, objetos y otras personas. Señaló que los microorganismos pueden ingresar al organismo cuando una persona se lleva las manos contaminadas a la boca, la nariz o los ojos. Recordó que durante la pandemia de COVID-19 se insistió en la importancia de mantener una adecuada higiene, pero consideró que muchas personas han dejado de practicar este hábito con la misma frecuencia. Por ello, exhortó a la población a recuperar esta costumbre y mantenerla como una medida permanente de prevención.
El pediatra advirtió que los niños pequeños son especialmente vulnerables a las enfermedades infecciosas porque su sistema inmunológico todavía se encuentra en desarrollo. Explicó que, a diferencia de los adultos, los recién nacidos y lactantes aún están desarrollando sus mecanismos de defensa frente a los microorganismos presentes en el ambiente. Esta situación exige mayores cuidados por parte de los padres y familiares, especialmente al momento de preparar alimentos, alimentar a los bebés, cambiar pañales o manipular objetos que entran en contacto con ellos. Recalcó que una adecuada higiene puede contribuir a reducir los episodios de diarrea y otras infecciones frecuentes durante la infancia.
Otro aspecto abordado por el especialista fue la relación entre las condiciones nutricionales y la capacidad del organismo para enfrentar enfermedades. Villacorta señaló que la anemia representa un problema importante para la salud infantil en Loreto, debido a que puede afectar el desarrollo y el funcionamiento adecuado de las defensas del organismo. Explicó que los niños con deficiencias nutricionales pueden presentar mayores dificultades para enfrentar determinadas infecciones. En ese sentido, consideró necesario complementar las medidas de higiene con una alimentación adecuada, controles de crecimiento y desarrollo, vacunación y atención médica oportuna.
Durante la entrevista, el médico también destacó la importancia de la lactancia materna como una herramienta fundamental para proteger la salud de los recién nacidos. Explicó que la leche materna contiene sustancias y componentes inmunológicos que contribuyen a proteger a los bebés frente a diferentes infecciones, especialmente durante sus primeros meses de vida. Señaló que esta protección resulta particularmente importante en comunidades rurales donde las familias enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos de agua potable y saneamiento. Asimismo, recomendó que las madres mantengan una adecuada higiene de manos antes de amamantar o manipular los alimentos de sus hijos.
Villacorta expresó su preocupación por las dificultades que enfrentan numerosas comunidades rurales de Loreto para acceder al agua segura, situación que complica la práctica de hábitos adecuados de higiene. Indicó que, pese a estas limitaciones, las familias deben procurar utilizar agua tratada y jabón para el lavado de manos, especialmente antes de preparar alimentos y después de utilizar los servicios higiénicos. La necesidad de contar con agua segura también representa un desafío para las autoridades, debido a que las condiciones de saneamiento influyen directamente en la prevención de enfermedades gastrointestinales. El especialista recordó que el jabón cumple una función importante al facilitar la eliminación de suciedad y microorganismos, aunque su utilización no reemplaza la necesidad de disponer de agua apta para la higiene.
El médico también se refirió a la importancia del lavado de manos dentro de los establecimientos de salud, donde esta práctica constituye una medida esencial para prevenir infecciones asociadas a la atención médica. Explicó que los profesionales sanitarios deben cumplir procedimientos específicos de higiene, especialmente antes y después del contacto con los pacientes. Asimismo, señaló que el personal de los hospitales recibe evaluaciones periódicas sobre el cumplimiento de estas medidas. Reconoció que todavía existen dificultades para garantizar una aplicación uniforme de los protocolos, por lo que consideró necesario fortalecer la capacitación y supervisión del personal médico y asistencial.
Finalmente, Edwin Villacorta Vigo exhortó a las familias loretanas a enseñar a los niños la importancia de lavarse correctamente las manos desde sus primeros años de vida. Recomendó convertir esta práctica en un hábito cotidiano, especialmente antes de comer, después de utilizar el baño, al regresar de la calle y antes de atender a los bebés. Reiteró que la prevención de enfermedades no depende únicamente de tratamientos médicos, sino también de acciones sencillas que pueden realizarse diariamente en los hogares. En ese sentido, recordó que el Día Mundial del Lavado de Manos debe servir para fortalecer una cultura de higiene y cuidado de la salud, especialmente en una región como Loreto, donde las enfermedades infecciosas continúan representando un desafío para la población infantil.
(K. Rodriguez)





