Parlamento nacional ¿a quién elegir?.

Casi a puertas de un nuevo proceso eleccionario, mediante el cual nuestra región contará con cuatro escaños, surge la interrogante muy propia de tal proceso, ¿a  quién postular? O también ¿a quién elegir?.

Examinando la vitrina electoral regional de Loreto, encontramos que poco o nada se ha avanzado en cuanto a la preparación de nuevos rostros o nuevos candidatos, lo que nos permite suponer que habrá que recurrir a las mismas figuras de antaño tibiamente matizadas con la posibilidad de un «reprisse» de los actuales congresistas donde destacan en estos momentos, Jorge Foinquinos Mera y José Augusto Vargas, pasando ignorado debido a un  mutismo que lo hace casi invisible en el Congreso, Víctor Isla.

Si lo actuales congresistas apuntan a una reelección, creemos que quien cuente con mayor favor  del electorado será Foinquinos que visita semanalmente a Iquitos, reuniéndose con sus partidarios, manifestando interés por solucionar varios problemas que se ubican como cruciales para los loretanos.  El otro sería Augusto Vargas: aunque sus posibilidades serían un poco remotas, debido a que es la militancia aprista quien decide y Vargas, al parecer, no tiene mucha llegada con ellos.

En cuanto a los otros dos, estaría por verse quiénes apostarían por una curul; sin embargo, del enjambre que existe en estos momentos, podríamos mencionar al joven empresario Llens Brunner, de un tiempo a esta parte apartado de la política, pero según sus mentores, con bastantes posibilidades de triunfo.

No hemos explorado aún el ámbito político regional en procura de nuevas figuras, pero sí podemos afirmar que candidatos, a la hora de la partida, sobrarán en número, aunque resulta difícil determinar si serán igual en calidad. Tengamos en cuenta que la caja de resonancia del país,  es sin duda el Congreso, en él pueden intensificarse o amenguarse la paz o la violencia, en la medida en que la inestabilidad política se haga evidente.

La paz depende del establecimiento  de una democracia de solidaridad, de igualdad social y económica, así como el respeto al ámbito jurídico que se consigue mediante la continuidad en los buenos propósitos y en las grandes realizaciones y no en base a enconos ni venganza, pero para ello se requiere de gente preparada y sobre todo honesta, en eso la ciudadanía tiene que ser cuidadosa a la hora de elegir.