– Personal de guardia dice que también oran en el día especial
– Mientras la vida se vuelve intensa en las calles, en el hospital la nostalgia es la que manda.
Navidad es una de las fechas más memorables del calendario cristiano, fecha en que la alegría y solidaridad se perciben más claramente. El bullicio, los cohetes, las personas comprando regalos, los niños jugando y corriendo, las tiendas ofertando todo tipo de productos por la fecha especial, todo ello envuelve al mundo cristiano en un aura de felicidad.

Felicidad y alegría que también conocieron en toda su intensidad las personas que hoy por los años transcurridos, por la salud resquebrajada pasarán internados en el pabellón de medicina general del hospital Iquitos. Mayores de edad aquejados de enfermedades propias de la edad.
Todos ellos un día fueron niños, un día fueron cabezas de familia que organizaron la más bonita Noche Buena para sus hijos, los que también recorrieron tiendas en busca de regalos bonitos para las personas más cercanas y otros para organizar fiestas en el barrio a fin de que la alegría sea mayor. Todos ellos conocieron y saben del significado de la fecha.
Mas ayer se pudo observar en sus ojos un brillo de profunda nostalgia por los años pasados, de serenidad y paciencia hasta que puedan recuperarse y salir del nosocomio donde pasarán la Noche Buena. Y así es la vida, está hecha de todos los momentos, buenos, malos, alegres, tristes, por ello hay que saber apreciar cada instante que Dios nos regala para vivirla intensamente.
Un deseo grande de Navidad para que todos los que hoy están internados en los hospitales, recuperen pronto su salud y puedan salir a seguir apreciando la vida en todo su esplendor.






