Algo se tendrá que hacer, alguna idea surgirá, para que nos podamos consagrar como una ciudad ecológica y turística, con la encantadora mirada al río que como ciudad lo perdimos hace mucho tiempo. Iquitos no es solo ese recuerdo de una época de influencia europea que nos dejó como patrimonio cultural hermosas casas y edificaciones que faltan restaurar y mantener bien presentables.
Nuestra ciudad capital de la Región Loreto es mucho más culturalmente, como todas sus ciudades y pueblos que la conforman. Si bien es importante que apuntemos al tema turístico, se tiene que ir planificando, dando pasos que vayan siendo como las pinceladas de esta nueva ciudad que ofreceremos a los turistas del país y del mundo.
Si nuestro mayor atractivo es el bosque y las aguas que nutren el río Amazonas, entonces vayamos pensando en cómo ir dando forma a esos ejes para un diseño arquitectónico actual que desde que el visitante llega al puerto o al aeropuerto tenga a la vista esa belleza natural, pero, cómo hacerlo cuando un elemento importante que es el río lo tenemos tapado.
Nos vendemos como una isla bonita, pero, cuando el turista viene no tiene la sensación mínima de estar en una isla, porque para echar una mirada al río tiene que buscar una ubicación estratégica y no la encuentra con la comodidad que merece como visitante.
Para mirar al río tenemos que ir al Malecón y no existe un espacio diseñado para observarla en un amanecer o en atardecer. O en todo caso adentrarse en un riesgoso Belén zona baja, y buscar disfrutar del río Itaya. También se puede ir hacia el norte y desde un descuidado Bellavista Nanay embelesarse observando el encuentro del río Nanay con el río Amazonas.
El turista busca la forma de encontrarse con el río, aun con las incomodidades la observa bella, majestuosa, elegante y muy abundante. Todo un espectáculo que podría mirarse desde una alameda, desde una extensión de vía donde pueda observársela en toda su magnitud.
Pero, no es posible ahora, es que viviendas, puertos privados, base militar y otros, nos siguen negando el derecho de apreciarla. Cuándo habrá un proyecto integral que apunte a explotar turísticamente esa belleza que la ciudad puede ofrecer. Cuándo revaloraremos el material de construcción propio de la región para embellecer nuestras edificaciones, a modo de accesorios. Cuándo será.






