- Compromiso incondicional del Ministerio Público frente a la crisis sanitaria, con especial enfoque sobre las personas en estado de vulnerabilidad.
Desde el inicio de su gestión como presidenta de la Junta de Fiscales Superiores de Loreto, la Mg. Elma Sonia Vergara Cabrera, priorizó sus funciones hacia la defensa de los intereses públicos, con especial trascendencia de aquellos que se encuentran en estado de vulnerabilidad; tal es así que, en su oportunidad, articuló y coordinó acciones con las Fiscalías de Familia, para que, conjuntamente con otras instituciones competentes, se recojan de la vía pública a personas indigentes, con el propósito de ser atendidas en lugares respectivos y otorgárseles, en la medida de lo posible, la calidad de vida que todo ser humano debe gozar, obteniéndose como resultado, reconocidos por la ciudadanía, como es el caso de la persona conocida como “Julio”, quien a la fecha luce un aspecto físico y emocional sustancialmente distintos y mejores a su pasado, así como de otras personas que estuvieron en similares condiciones.
Bajo esta línea de acción y frente a la crisis sanitaria, la presidenta de la Junta de Fiscales Superiores de Loreto veló porque el Ministerio Público continúe honrando su compromiso incondicional para con las personas en estado de vulnerabilidad, impulsando su protección, dadas las condiciones sanitarias, sociales y económicas que actualmente apremian a nuestra sociedad; como resultado de este impulso humanitario, de cuyo desarrollo estuvo pendiente tanto de su ejecución como de su resultado propiamente.
Es así que en coordinación con el general del Ejército, ubicaron a los indigentes de la ciudad, siendo que, el día de ayer en horas de la noche, el Ministerio Público, mediante al referida magistrada, personal fiscal de la Fiscalía Provincial de Prevención del Delito de Loreto, conjuntamente con la gerente social del Gobierno Regional, con apoyo del Ejército Peruano y efectivos de serenazgo de la Municipalidad Provincial de Maynas, realizaron el recorrido conforme al mapa ya trazado, con la finalidad de trasladarlos hasta el centro de acogida instalado por el Gobierno Regional de Loreto, donde serán provistos de un espacio para descansar (dormir), así como de alimentación y atención médica; producto de este trabajo coordinado, se recogieron a 03 personas adultas, quienes fueron instaladas en el centro de acogida, ubicado en la cuadra 27 de la calle Putumayo, Distrito de Iquitos, concediéndoselas habitaciones individuales con servicios básicos, como también vestimenta limpia (donada por el Ejército Peruano y el Ministerio Público) luego del aseo respectivo. El trabajo continúa hoy y mañana, a fin de poder recoger, en la medida de lo posible, a todos los indigentes de la ciudad que no tienen familia, un techo ni sustento diario.
Es importante resaltar que estas personas en estado de vulnerabilidad, permanecerán en el centro de acogida mientras dure la cuarentena decretada por el Poder Ejecutivo; una vez concluida la misma, serán trasladadas a los centros a donde correspondan, considerando que se trate de personas que sufran algún tipo de adicción o adultos mayores (ancianos) que requieran de un asilo donde puedan recibir el debido cuidado que necesiten.
Téngase presente que, con el despliegue de estas funciones, no solo se preserva la salud y la vida de estas personas en estado de vulnerabilidad (adultos y adultos mayores, quienes no gozan de una debida alimentación y, por ende, de un fuerte sistema inmunológico), pues encontrarse en la vía pública, ante la crisis sanitaria, es un factor de alto riesgo para que sean contagiadas con el Covid-19 y a su vez puedan contagiar a otras personas, sino que, evitándose este peligro, también se defiende la dignidad humana, al otorgárseles, en la medida de lo posible, aquellos bienes básicos que todo ser humano debe gozar (espacio para descansar, vestimenta, alimentación y atención médica, entre otros que sean necesarios), honrándose, de este modo, lo contemplado en el artículo 1° de la Constitución Política del Estado: “La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado”.





