-Muestra contiene una serie de pinturas con un poderoso contenido social, libertad técnica y estridencia cromática.
-Explotando sin remilgos sus «anti-estética».
EL arte amazónico ha sido siempre diverso y variado a lo largo de su historia. Historia de cambios en la cual encontramos testimonios en sus espacios de aquel inédito clima de efervescencias, de potencialidades y color, cuando no de sensualidades, sufrimientos y gozos.
Estos ricos matices que hacen de Iquitos una ciudad única, de la cual muchos (en su mayoría afuerinos) se quedan rendidos a sus pies, ante la imponencia de este manto verde, llena de vida, llena de cultura, pero que aún le falta a su gente tener mayor identidad con ella misma, Iquitos.
ASHUCO-SAAVEDRA trabajan con el deseo de trascender las dimensiones de sus cuadros, explotando sin remilgos sus «anti-estética», con la sinceridad que los caracteriza, que solo estos artistas de «sangre caliente» nos pueden ofrecer.
Y es desde la ciudad con su explosivo color y calor-en alto contraste-que emergen y se nutren dos artistas autodidactas, José Asunción Araujo «ASHUCO» (1959) y Miguel Saavedra (1976) para plasmar esta urbe y sus vericuetos.
Este viernes 7 a las 7.30 pm., se inaugura la Exposición Bi-personal de Pintura de los artistas plásticos, de Miguel Saavedra y José Asunción Araujo «ASHUCO», titulada: «De sangre caliente», en la que presentaran una serie de pinturas con un poderoso contenido social, libertad técnica y estridencia cromática.
La muestra Pictórica se presentará en las instalaciones de la Dirección Regional de Cultura ubicada en Malecón Tarapacá 382 y estará abierta al público en general de manera gratuita desde su inauguración hasta el 22 de septiembre del 2012. Están cordialmente invitados.
«ASHUCO», a través de sus pinturas, desviste el cuerpo femenino al cual su obra incesantemente rinde tributo y ardiente homenaje donde circulan con comodidad el humor regional y la voluptuosidad, dando brillo a la oscuridad-iluminando lo prohibido y rescatando la cultura popular.
Miguel Saavedra logra mostrar a través de un Iquitos evidente sentimientos de amor/soledad, placer/dolor, alegría/nostalgia, inocencia/morbo, que se imbrican y potencian una también intensa humanidad empeñada en fingirse feliz como si de ese modo recuperara todo el amor perdido. Una muestra bi – personal imposible de dejar de apreciar, la cultura se lo agradecerá. (MIPR)





