- No existe la necesidad que vendedores ambulantes estén interfiriendo calle Requena.

Y ojalá así se mantenga. Y por el momento quizá no se les aprecia desbordados en la calle, debido a que no hay lanchas constantes que traen carga con productos del campo loretano. Lo que también deja sin ingresos a los famosos chaucheros, que miran con desesperación y nostalgia alguna embarcación para bajar o subir carga y así poder tener ingresos económicos.
Las autoridades municipales deberían aprovechar esta pandemia para ordenar y prohibir tajantemente que los productores expongan sus productos en la pista de la mencionada calle, interfiriendo con el tráfico peatonal y vehicular.
Cuando concluyan las restricciones del Estado y la carga sea más fluida, los productores deben ir a vender en las muchas mesas alrededor del mercado Modelo, o al interior del Agricobank que cuenta con instalación cerrada y ordenada y donde, además, hay espacio de sobra.
En el Mercado de Productores se aprecia el protocolo de salud exigido para su funcionamiento. En la parte posterior se aprecia los lavadores rotos, sin llave de agua, obsoletos y sus mesas ahora ocupadas por señores chaucheros sin chamba. Otras mesas, convertidas en camas por personas que gustan volar con estupefacientes.






