- Opinó el director regional de Cultura Isaac Núñez.
Esto bajo el contexto de una intervención mayor en la cuenca del Nanay, donde se ha visto que algunas comunidades ponen como escudo humano a mujeres, adultos mayores y niños, frente a las interdicciones contra la minería ilegal.
“Un patrón que se nota en las comunidades en las que hemos estado, como Diamante Azul, Inahuaya, etc. es que la minería ilegal no es de ahora. Nos hemos encontrado con adolecentes que sus papás son brasileros y comuneros, entonces cualquier actividad que uno quiera hacer, inclusive de persuasión para abandonar la minería, es muy complicado. Te ven como soplón, como sapo y una persona no grata en la zona.
El ministerio de cultura trabaja para garantizar los derechos colectivos de los pueblos originarios, pero ellos no denuncian ninguna afectación a sus derechos, salvo la sociedad civil como ustedes y las organizaciones. Pero un derecho colectivo, por ejemplo, como el derecho a la tierra y el territorio que efectivamente está siendo contaminado, el ecosistema destruido; no hay ninguna carta de algún jefe de comunidad que nos haya llegado.
Ellos dicen “acá está todo bien, a que viene el Estado si nunca ha venido”. Y hablo con conocimiento de causa porque he estado en la zona. Yo estuve siguiendo muy de cerca el bloqueo del río Nanay, estuve en el lugar de los hechos y pude constatar que la población definitivamente está divorciada, partida. Hay buenos elementos y buenos ciudadanos en la lucha, sin embargo, en el territorio la mayoría está del otro lado.
Esto me preocupa mucho en la medida de que pidamos más interdicciones, declaratoria de emergencia, más fuerza en una acción combinada con el Ejército, cuando hay que garantizar los derechos constitucionales, colectivos de niños, niñas de los pueblos originarios. Siendo que desde la sociedad civil se está exigiendo una acción combinada de fuerzas de élite para actuar.
En otros lugares ya ha habido problemas cuando el Ejército y las fuerzas del orden han actuado en esa dimensión. Yo creo que hay algunos caminos, algunas rutas lentas. Hace unos días el ministro del ambiente estuvo en el puesto de control de Yarana, ha recabado toda la información respecto a la minería ilegal en la zona. Ahora se está en espera de las directivas a ejecutarse.
Algunos mencionan que el Estado no interviene en el alto Nanay, pero sí hay muchas intervenciones públicas. Está el presupuesto del gobierno regional, el presupuesto municipal que deberían fiscalizar los regidores, el presupuesto del ministerio de energía y minas con una red de alumbrado a través paneles solares. Está el sector salud, educación, lo que hay que ver es si ellos están cumpliendo para no ver afectados a los niños.
Se conoce de los esfuerzos que está haciendo la Marina, también se exponen. Hemos visto en los medios de comunicación que sus miembros intervienen, pero los ilegales ponen como escudos humanos a los niños, adultos, mujeres ¿cómo luchar contra eso?
No es que no se esté haciendo la interdicción, sino que es complicado hacerlo en esas condiciones. pedir la actuación de las fuerzas armadas, del ejército en esas condiciones puede ser muy catastrófico, hay que tener cuidado”, acotó Núñez.




