Por: Juan Soregui Vargas

Desde hace años, los escenarios de las iglesias, colegios y otras salas adecuadas del mundo, han tenido actividades artísticas en la que se incluían e incluyen canciones regionales, nacionales e internacionales , interpretadas por personas adultas, adolescentes y niños que entrenan muchas horas para mediante la música, comunicar el sentimiento de patriotismo, paz y amor.
Son famosos los coros o cantores de niños del Vaticano, en Roma, de los niños cantores de Austria, de Rusia, de Venecia, en Italia, quienes, ahora, ya no solo cantan melodías llamadas clásicas, sino, también canciones compuestas por artistas que no pertenecen al club de los religiosos. En muchos de ellos se pueden observar a niños mujeres y varones que interpretan el bolero de Ravel, y el Ave María de manera similar al que lo hace Rafael, o la canción elaborada por José Luis Perales. En esto últimos días se ha escuchado a un coro de niños interpretar canciones de nuestra querida Chabuca Granda.
En la región Loreto, en casi todos los pueblos, se escucha coros de hermanos nativos (mestizos e indígenas) que interpretan canciones de nuestros compositores, como la canción “Bajo el sol de Loreto” o aquellas canciones de Navidad de hace años “Cristo pobre”.
Hace aproximadamente un lustro ha surgido en la zona del río Marañón, específicamente en la jurisdicción de la provincia de Loreto, capital Nauta, un grupo de cantores en idioma Kukama, conformada por varios niños y adolescentes que interpretan varias canciones regionales con la finalidad de expresar sus sentimientos sobre el cuidado del bosque y otros temas de la sabiduría ancestral.
La interpretación de estos niños ha sido grabadas y difundidas en medios de comunicación masiva nacional e internacional, que esperamos haya dado rentabilidad social y económica a los niños y sus familias y generado conciencia ambiental y revalorización de la cultura originaria de nuestra Amazonía en todos los pobladores de la nación y del mundo.
Los investigadores sociales y culturales, han ubicado en nuestra región, varios grupos cantores de adultos y niños en los Boras, Witotos, Shipipos, etc y especialmente en los Kukamas que tienen una gran vocación por el canto, donde expresan sus sentimientos personales y colectivos,
Uno de estos grupos de niños cantores, o coros de niños cantores, son los que habitan en la localidad de Santo Tomás, en el distrito de San Juan Bautista, provincia de Maynas, departamento de Loreto, en la margen derecha del río Nanay.
El grupo de niños cantores de este lugar, llamada la Venecia de Santo Tomás, tiene su centro de aprendizaje en las instalaciones cocameras, que hoy necesita una refacción total, con la guía del maestro kukama Pablo Elí Taricuarima Pinedo, no solo aprenden las primeras letras del alfabeto en español y kukama sino cuestiones ambientales y medicinales, y, que lo reflejan en poesías y en canciones.
Los alumnos, pequeños, de don Pablo Taricuarima, vienen interpretando desde hace una década en que el maestro empezó su noble misión de capacitar a su pueblo y revalorar la lengua Kukama, interpretan todo tipo de canciones, una de ellas es el Himno Nacional en Kukama. Muchos de los políticos y autoridades, incluso personas internacionales han asistido a muestras de canciones cantadas por estos niños a quienes llaman los cantores de Venecia de Santo Tomás, que funciona con los recursos de los familiares de don Pablo y algunas pequeñas donaciones de privados y autoridades de manera individual.
La labor de este maestro y sus colaboradores, necesita ser reforzada con la cooperación de organismo estatales que se dedican a la cultura, especialmente de nuestras lenguas originarias, en suma, necesita recursos económicos para continuar implementando estas clases de letras, ciencias y arte en los niños y adolescentes y que los políticos y autoridades que cumplan con lo que predican, que los niños son el futuro del país y que tenemos que revalorizar nuestras culturas ancestrales. Que no sea una predica que quede en el éter, sino que se cumpla con proporcionar recursos económicos para refaccionar su sala de estudio de los niños, etc.
Creo que de todas maneras don Pablo y su familia seguirán en este noble objetivo, con sus propios recursos y el aporte de turistas nacionales y extranjeros y seguiremos deleitando con las voces de estos cantores o coro de los niños de Venecia de Santo Tomás y que la voz angelical de esto niños y su maestro Pablo Taricuarima, toque los corazones y los bolsillos de las autoridades regionales y locales. Dios les va a dar miles más de lo que ayudan a estos amigos.






