- Puntualiza un estudio realizado por la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO).
Agregando las 907 mil hectáreas de Áreas Clave para la Biodiversidad y 713 mil hectáreas de áreas naturales protegidas. Las concesiones forestales cubren más de 500 mil hectáreas en el lado peruano del corredor y se superponen con bosques tropicales intactos, pese a que la legislación prohíbe otorgar concesiones en reservas indígenas propuestas para pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial (PIACI).
El 12 % de las reservas PIACI en proceso de reconocimiento enfrenta riesgos por la superposición con lotes de hidrocarburos. Además, 162 mil hectáreas de reservas PIACI registran una superposición directa con concesiones forestales.
Dos proyectos viales amenazan con fragmentar el corredor. El primero busca conectar Cruzeiro do Sul, en Brasil, con Pucallpa, en Perú, atravesando directamente la Reserva Indígena Isconahua. El segundo propone unir Jenaro Herrera, en Loreto, con Colonia Angamos, en la cuenca del río Yavarí.
Diversas actividades ilegales incrementan la presión sobre el corredor, entre ellas la minería aurífera ilegal, el narcotráfico transfronterizo en la zona de la Triple Frontera entre Colombia, Perú y Brasil, así como la tala ilegal, la pesca ilegal y la caza furtiva.
En 2025, el Congreso peruano evaluaba dos proyectos de ley que podrían permitir actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en todas las áreas naturales protegidas del país, incluidas 18 áreas donde habitan pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial (PIACI).





