Escribe: Jhon Rivas
SenadorR-1 Renovación Popular
Loreto es una de las regiones más ricas del país en recursos naturales, pero también una de las más pobres en resultados económicos y sociales. Esta contradicción no es casual ni reciente, es consecuencia directa de décadas de abandono del estado, centralismo extremo y autoridades con falta de conciencia y capacidad de gestión, en los años se implemento un modelo económico extractivo y carente de una planificación sostenible y efectiva que no promociono un verdadero desarrollo local.
El sistema económico de Loreto ha sido diseñado para extraer nuestros recursos, principalmente petróleo, sin generar cadenas de valor, con incentivos para crear opciones laborales que sostengan una economía permanente, existe falencia de empleo digno en bienestar social para su población. El crecimiento que se registra en algunos años no se traduce en mejoras reales para la mayoría de la población. Las leyes promulgadas en todas sus variantes solo sirvieron para favores grupos de personas sectorizadas, dieron la espalda al pueblo encareciendo la canasta básica de los más pobres, creció mucho la pobreza, la informalidad y la precariedad siguen siendo constantes. Loreto carece de inversión privada eficiente, su crecimiento demográfico es informal, donde la migración hacia las zonas urbanas superan el 70% de población, promoviendo un crecimiento con falta de servicios básicos, infraestructura pública urbano, saneamiento y polarización social, depende mucho del aparato estatal, de la actividad petrolera, un sector volátil, contaminante y con bajo impacto positivo en la economía local. Las regalías no compensan los daños ambientales ni la falta de desarrollo productivo alternativo. No hay soberanía económica regional, solo dependencia. Loreto sigue siendo la única región del país sin conexión vial terrestre efectiva con el resto del Perú; no porque su complicada geografía, es una falta de decisión política sostenida y abandonada en el tiempo; este aislamiento encarece los alimentos, limita el servicio energético y por consecuencia cierra toda opción de inversión privada que garantice una visión productiva, condenando a la región a la falta de competitividad. Sabemos que la presencia del estado es mínima y fragmentada, no existe una política seria de desarrollo amazónico, más que propuestas y ofrecimientos políticos. Las intervenciones son asistencialistas y sin visión de largo plazo. Para nosotros los loretanos pensamos que nunca fuimos una prioridad nacional.
Más del 40 % de la población vive en situación de pobreza, la informalidad laboral supera ampliamente el promedio nacional, lo que genera que actividades ilegales como la minería ilegal y la tala indiscriminada, el tráfico de drogas, avanzan ante la ausencia de alternativas económicas. Las comunidades indígenas siguen siendo las más excluidas del sistema económico y social, este escenario no es un fracaso de la población, es un fracaso del modelo y de la política pública nacional y fracaso de quienes nos representaron y hasta hoy nos representan en el congreso y poderes del Estado.
La reactivación de Loreto no se logrará con discursos políticos ni proyectos aislados, sino con decisiones políticas firmes. Loreto necesita pasar de un modelo extractivo a uno productivo y diversificado, basado en agroindustria amazónica, acuicultura, productos forestales no maderables, bioeconomía y conocimiento de la biodiversidad. Esto requiere inversión pública inicial y protección del productor local, así incentivos de inversión privada. La conectividad de Loreto debe ser tratada como tema de seguridad y desarrollo nacional, no como proyecto regional, donde se priorice transporte fluvial moderno, energía accesible y conectividad digital como condiciones mínimas para el crecimiento. La implementación de la zona económica especiales en Loreto no debe seguir entrampada por la burocracia centralista. Se necesitan incentivos tributarios, logísticos y financieros para atraer industria y generar empleo formal. Las micros y pequeñas empresas deben ser el eje de la reactivación, con crédito accesible y asistencia técnica que puedan dinamizar rápidamente la economía local. Loreto necesita mayor capacidad de decisión sobre su propio desarrollo, necesita contar con un plan regional vinculante, con presupuesto y metas claras, que son claves para romper con el ciclo de la improvisación gubernamental .
Nuestra región no necesita más diagnósticos, necesita voluntad política. Mientras el estado siga beneficiándose de sus recursos sin invertir seriamente en su desarrollo, la brecha seguirá creciendo. La reactivación económica de Loreto es una deuda histórica del estado peruano. Saldarla no es solo un acto de justicia regional, sino una apuesta estratégica por el futuro económico, ambiental y social del país; asumimos esta responsabilidad de ser elegidos al Senado de la República, vamos con Renovación Popular junto a Rafael López Aliaga como presidente del Perú, marquemos este 12 de abril la 5 R y escribamos el número 1.
Les invito a conocer mis propuestas e ideas, a conectarse y a analizar a quién quiere representarlos con convicción de servicio y entrega en el trabajo, siendo parte todos los jueves de 6.00 PM a 7.00 PM en mi programa virtual que se emite en vivo por Facebook y Tik Tok, en la página Jhon Rivas Senador 2026, para también responder a sus preguntas e interrogantes. El Perú merece ser Renovado, Loreto necesita una Renovación Popular.





