- Economista Roger Grande advierte que la región mantiene la segunda mayor pérdida de cobertura forestal de la Amazonía y plantea convertir los bosques en una fuente sostenible de riqueza.
Aunque la deforestación disminuyó durante 2025 en el Perú y en la Amazonía, Loreto continúa siendo una de las regiones más afectadas por la pérdida de cobertura forestal. Así lo sostiene el economista Roger Grandez, director de Prospectiva Amazónica del Instituto de Desarrollo Socioeconómico, en un análisis elaborado a partir de los resultados publicados por la plataforma Geobosques del Ministerio del Ambiente.
De acuerdo con el reporte, el Perú registró una reducción del 24 % en la pérdida de bosques respecto al año anterior, mientras que en la Amazonía la disminución fue del 26 %. Sin embargo, Loreto se mantiene como la segunda región con mayor deforestación del país, después de Ucayali, al registrar alrededor de 21 mil hectáreas de bosque destruidas durante 2025, una superficie equivalente a la desaparición de aproximadamente tres canchas de fútbol cada día.
Grande explica que, en toda la Amazonía peruana, durante el último año se perdieron cerca de 86 mil hectáreas de bosque. Señala que las principales causas continúan siendo la ampliación de la frontera agrícola, el incremento de cultivos de hoja de coca y la expansión de la minería ilegal aurífera, actividades que siguen ejerciendo una fuerte presión sobre los ecosistemas amazónicos.
El especialista advierte que, lejos de contener este avance, las propias debilidades del Estado estarían facilitando la destrucción de los bosques mediante la entrega de permisos y concesiones, mientras las instituciones responsables del control y la fiscalización muestran una limitada capacidad para enfrentar las actividades ilegales que operan en la Amazonía.
En el caso de Loreto, Roger Grandez dedica especial atención al distrito de Alto Nanay, considerado uno de los principales focos de minería ilegal aurífera desde hace más de dos décadas. Recuerda que durante el año 2020, en plena pandemia de la COVID-19, la deforestación alcanzó 158 hectáreas, mientras que en 2016 llegó a su punto más crítico con 284 hectáreas destruidas. En 2025 la cifra descendió a 84 hectáreas, lo que representa una reducción del 8 % respecto al año anterior.
No obstante, precisa que entre 2020 y 2025 la minería ilegal provocó la pérdida acumulada de 524 hectáreas de bosque en Alto Nanay, una tendencia que podría continuar mientras el precio internacional del oro permanezca elevado y persista la falta de acciones eficaces por parte de las instituciones encargadas de combatir esta actividad ilícita.
Frente a este escenario, el economista propone cambiar el enfoque de desarrollo de la Amazonía mediante un adecuado ordenamiento territorial que permita convertir los bosques en una fuente sostenible de riqueza. Según sus estimaciones, una hectárea manejada de manera integral, incorporando actividades como turismo, agroindustria, manejo forestal, plantas medicinales, artesanía y conservación, podría generar un valor promedio de 15 mil dólares anuales, alcanzando un potencial económico cercano a los 1 300 millones de dólares por año.
Finalmente, Roger Grandez sostiene que este potencial solo podrá hacerse realidad si los gobiernos regionales y locales impulsan instituciones sólidas, innovadoras y capaces de planificar el desarrollo del territorio. De lo contrario, advierte que Loreto continuará enfrentando un escenario marcado por la corrupción, la debilidad institucional, la pobreza, la informalidad y el avance de las economías ilícitas que amenazan el futuro de los bosques amazónicos.
(K. Rodriguez)






