- La Amazonía peruana da un nuevo paso en la defensa de su riqueza natural y cultural.
- Con la reciente creación del ACR Medio Putumayo–Algodón, la región alcanza cinco áreas de conservación regional, sumando más de 2.4 millones de hectáreas protegidas.

En un nuevo hito para la conservación en la Amazonía peruana, la región de Loreto suma su quinta Área de Conservación Regional (ACR), reafirmando su liderazgo nacional en la protección de bosques, humedales, culturas originarias y el bienestar de las comunidades indígenas. La más reciente incorporación es el ACR Medio Putumayo–Algodón, creada en junio de 2025, que se une a una red ya conformada por las ACR Maijuna–Kichwa, Ampiyacu–Apayacu, Alto Nanay–Pintuyacu–Chambira y Tamshiyacu–Tahuayo. En conjunto, estas áreas abarcan más de 2.4 millones de hectáreas de territorios estratégicos para la vida amazónica.
A continuación, un resumen de las principales características de cada ACR:
Maijuna–Kichwa 391,039.82 Putumayo, Napo, Mazán, Las Amazonas, Pevas; pueblos Maijuna y Kichwa Protección de bosques, ríos (Algodón, Napo), biodiversidad y cosmovisión indígena. Pionera en consulta previa.
Ampiyacu–Apayacu 434,129.54 Maynas y Mariscal Ramón Castilla; pueblos Yagua, Bora, Huitoto, Ocaina Alta biodiversidad, servicios ecosistémicos, potencial para bionegocios y equidad territorial.
Alto Nanay–Pintuyacu–Chambira 954,635.48 Mazán, Alto Nanay, El Tigre; comunidades ribereñas Protección de fuentes de agua para Iquitos, ecosistemas únicos, control de actividades extractivas ilegales.
Tamshiyacu–Tahuayo 420,080.25 Fernando Lores, Yavarí, Sapuena, Yaquerana; comunidades indígenas y locales Bosques inundables, rica fauna acuática, promoción del uso sostenible y conservación biocultural.
Medio Putumayo–Algodón (2025) 283,594.76 Putumayo, Yaguas, Pebas; pueblos Bora, Murui-Muinani, Ocaina, Kichwa, Maijuna, Yagua, Kukama, Secoya Conservación de turberas, almacenamiento de carbono, especies emblemáticas, articulación transfronteriza y saberes ancestrales.
La creación del ACR Medio Putumayo–Algodón marca un avance estratégico en la protección territorial. Al igual que el ACR Maijuna–Kichwa, fue precedida por un proceso de consulta previa, garantizando la participación activa de los pueblos indígenas en la delimitación, zonificación y gobernanza del área.
Se han consolidado herramientas de gestión local como: Comunidades guardianas y patrullajes participativos, monitoreo ambiental y biológico comunitario, planes de manejo adaptados a contextos socioculturales y ecológicos. A pesar de los avances, las ACR en Loreto enfrentan retos estructurales y emergentes como: Presiones ambientales crecientes; minería ilegal, tala, sobrepesca y otras formas de extracción no regulada, limitaciones financieras y logísticas: necesidad de más recursos para vigilancia, monitoreo e infraestructura básica, vulnerabilidad climática: ecosistemas frágiles como turberas, varillales y humedales son altamente sensibles a incendios, inundaciones y alteraciones hídricas.
El Estado peruano, en coordinación con el Gobierno Regional de Loreto y las comunidades indígenas, está demostrando que la conservación no es solo un acto de protección del ambiente, sino también de justicia ambiental, de dignidad cultural y de futuro sostenible. Con cada nueva ACR, Loreto fortalece su papel como uno de los pulmones del planeta, pero debe mantener ese empeño con recursos, voluntad política y participación comunitaria efectiva.





