Hace muchos años que venidos observando quizás como miles de peruanos cómo desde el Congreso de la República somos campeones en la producción de leyes, pero salen incompletas porque el reglamento no se adjunta.
La salida o elaboración del reglamento de las leyes que se promulgan se desconoce cuántas siguen esperando este documento valioso que la complementa, que se conoce que hasta puede demorar, meses y años, hasta de pronto los interesados se olvidan o se cansan de esperar.
Es más, las autoridades de turno se valen de la publicación de ciertas leyes para calmar los ánimos de ciertos sectores de la ciudadanía que lo esperan con ansias, dependiendo el tema que toca, como el caso de los Fonavistas y la devolución de sus aportes de años.
Una muestra de esos “antalginazos” que es un término empleado por dirigencias sindicales para referirse a los engaños disfrazados de aparentes verdades para amortiguar reglamos, e incluso anularlos mientras esperan la reglamentación, que cierto es que responde a un proceso más técnico debería salir adjuntado al momento de la publicación oficial de la ley.
Los miles de fonavistas del país, en su mayoría personas de avanzada edad, dicho sea de poso muchos ya han fallecido en la espera, se entusiasman cuando el gobierno sale a decir tal fecha de publica la ley, y a partir del 15 de diciembre se inicia la devolución del dinero de quienes fueron descontados por un derecho de beneficios sobre vivienda que nunca recibieron.
La pregunta es, pero cómo van a depositar los montos si esa ley todavía no tiene reglamento, y no se conoce qué dirán esas reglas, mejor con sinceridad se hubiera dicho que todavía se desconoce cómo será esa devolución, y si será total o parcial, y si será por grupos o a todos a la vez en diciembre, o en diferentes meses durante el próximo 2024.
Es una actitud malvada hacer alegrar a miles de ancianos y ancianas, ex servidores del Estado que esperan ese dinero desde hace varios años tras intensas jornadas de luchas callejeras en diversas ciudades del país. Las autoridades nacionales de turno tienen la obligación de evitar mostrar al Estado como un ente tirano. Más deben practicar la decencia y el cumplimiento de derechos de forma oportuna.





