Por: Luis Alfonso Pinedo Piña
(pinedopina@hotmail.com)
Hace dos décadas, en 1994 exactamente, Alejandra Schindler Catalao hizo una investigación de las publicaciones hechas entre los años 1969-1994, sobre la realidad amazónica. En esta investigación, las publicaciones fueron clasificadas en varios grupos: Indigenismo, Lingüística, Geografía y Diversidad Biológica, Literatura, Cultura Material, Educación Popular y Teología Pastoral y Espiritualidad. En el grupo de “Literatura”, aparecen los nombres de una prometedora generación de nuevos y talentosos escritores, donde sobresalen Armando Ayarza Uraco, Jaime Vásquez Valcárcel, César Arias Ochoa, Armando Almeida Nascimento, Francisco Odicio Román, Héctor Barriga Reátegui, Mario César Ríos Zañartu, etc. Algunos de ellos, han alcanzado renombre, otros están camino a la consagración.
Anteriormente a ello, la literatura amazónica había tenido un auge cuando, a partir de la segunda mitad del siglo pasado, fueron apareciendo un selecto y connotado grupo de escritores loretanos. Arturo D. Hernández, César Calvo de Araujo, Víctor Morey Peña, Arnaldo Panaifo Texeira, Germán Lequerica, Jaime Vásquez Izquierdo, Orlando Casanova Heller y Juan Saavedra Andaluz, entre otros. Este eximio grupo de escritores, impuso un estilo propio en la narrativa, difundiendo los misterios de nuestra selva, no de manera trágica, sino enfocada en su misteriosa existencia rodeada de episodios fantásticos e históricos que avizoraban un futuro prometedor, al compás del accionar de sus actores.
Desde algunos años atrás, después de un lapso preocupante, emerge una corriente nueva en la prosa y el verso, con un prometedor futuro. Allí tenemos a Juan Soregui Vargas, Hermes Mendoza Del Águila, Gerald Rodríguez Noriega, Luis Alfonso Pinedo Piña, Lino Canayo Ricopa, Remigio Reátegui Borges y otros más. Todos empeñados en difundir nuestro rico folclore y lo místico de nuestras creencias. El mensaje incisivo en estas obras, es el cuidado del bosque, las aguas, los animales y la preservación del misticismo que vive en la mente de todo poblador selvático; el de dar vida a cuanto mito, leyenda, creencia y superstición existente en la mente de nuestra gente.
En mi trajín por la región, hace poco estuve en la ciudad de San Lorenzo y participé en la presentación singular de una obra majestuosa, “Shicra de Prosas” que tiene poemas, cuentos y teatro escolar. Majestuosa, porque en el contexto donde se presentó, equivale a un tesoro generoso que linda con lo mágico y lo real, lo trágico y lo cómico y lo histórico con lo espiritual; es decir, tiene de todo, por ello el nombre de “shicra”. Esta presentación fue organizada por sus colegas maestros del Colegio “Jesús Nazareno” donde trabaja el autor. En efecto, Pedro León Castillo, es un maestro guadalupano afincado desde el año 2002 en la ciudad de San Lorenzo, capital de la joven provincia de Datem del Marañón, que goza del aprecio de cuanto hombre o mujer ligada al quehacer educativo habita en tan bello territorio, de una diversidad étnica, lingüística y cultural impresionante.
Al leer sus más de 30 poemas de multicolor contenido que abrazan desdichas, profecías, protestas y anuncios, que hablan del amor, la paz, el patrimonio, la fe cristiana y los avatares de la vida, me hicieron suspirar de emoción, reflexionar de pasión y solidarizarme de enojo. León Castillo nos lleva a eso, a despertar nuestra pasión por la poesía, la narrativa y el teatro, y el mensaje educativo que transmiten estos géneros en los lectores habituales.
La lectura del cuento “El Lorito de Topa” nos profundiza en la misteriosa vida y creencia de nuestros hermanos indígenas. De los emprendimientos que tienen; de sus anhelos de progreso; de las tragedias que enfrentan y también de la sabiduría con que solucionan sus problemas. El segundo cuento titulado “La soga”, nos introduce a la vida en un aula. A las anécdotas que todo maestro experimenta en ella. A la tratativa que da con sabiduría a cada caso, sin causar traumas y humillaciones a sus estudiantes. Seguramente cuando lean este cuento, los niños, entren en una profunda reflexión que los lleve a ser sinceros, solidarios y seguramente a ser mejores personas. El aspecto formativo en la dimensión espiritual es una falencia en nuestro sistema educativo, este cuento, nos enseña a trabajarlo con estilo, sutileza e inteligencia.
La sección del teatro escolar “La Justicia del Gobernador Don Sancho Panza”, es una adaptación del cuento popular “La Justicia del Juez” y de la novela “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, que consta de dos actos. El autor, creativamente nos induce a vivir situaciones cotidianas, caricaturizando hechos que se dan en la vida real, para darle un toque de comedia y fantasía, que cautivan al lector y le mantienen en una posición firme de esperar cualquier desenlace, fatal o cómico, sin caer en la simplicidad del uso deplorable de un lenguaje obsceno y vulgar.
“Shicra de Prosas”, nos conduce por los caminos de la cultura y el arte, porque tiene de todo un poco, y está dedicada como dice una de sus páginas: “A los que gustan deleitarse, soñar, viajar, conocer, llorar, reír, relajarse… en el mágico universo literario”.
A los que gustan de escribir, les invito a asumir el gran reto de seguir en la brega de difundir nuestra cultura a través de nuestras producciones literarias, para trascender y dejar nuestras huellas y las futuras generaciones sepan por donde seguirnos.






Gran inspiracion y ayuda a motivar a las personas que les gusta leer e informarse.
Buena forma de culturizarse.
4.5