Lamentablemente en nuestra región, tenemos que decirlo, no tenemos editores de libros que puedan mediante coloquios, reuniones de trabajo, exposiciones radiales o, televisivas, mostrar a la población cuánto de inequidad y desprecio existe en los ámbitos oficiales, hacia el logro de una verdadera ley del libro, que permita al gran público acceder a todo tipo de lectura en base a textos de corte educativo y cultural, a costos accesibles a todas las economías.
Ante la ausencia que señalamos en las líneas primarias de este texto, recurrimos a las manifestaciones de tres destacados especialistas en el tema, que en conceptuoso artículo aparecido en un diario colega, exigen cambios reales para que la ley del libro aprobada hace algunos años, beneficie a la cultura y la industria editorial.
En la nota aludida, los editores Germán Coronado, Chachi Sanseviero y Hugo Vallenas, hablan y aclaran todo lo relacionado con la modificatoria a la ley del libro, que aprobó el congreso de la república el 27 de septiembre de este año.
Sobre el tema, los tres destacados editores, plantean sus preocupaciones y los plasman en sesudo comunicado, en el cual señalan que los términos en que está redactado el artículo modificatorio (Sobre Depósito Legal), aparentemente corrigen un vacío de la ley, donde parecería se obliga a los importadores de libros, a efectuar el depósito legal de cada libro que ingrese al territorio nacional, sin distinción de temática ni de autoría; y también sin importar la cantidad de ejemplares importados de cada título.
Así, si un importador internaba 10 ejemplares de un libro, quedaba sujeto a entregar los que correspondían al depósito legal (en este caso 4 libros). El caso es que de darse el cumplimiento de la ley en vigencia, ocasionaría considerables pérdidas al importador, así como el consiguiente aumento de precio de los textos importados.
Con la corrección a dicha ley, se supone que quedaría teóricamente resuelto el problema. Sin embargo, dice el articulista, el asunto es más complejo, pues ningún libro importado, debe quedar sujeto al Depósito Legal, sin embargo con la aplicación de la modificatoria, los congresistas han decidido expoliar a los importadores de libros, los mismos que de ahora en adelante, deberán cuidarse de no traer lotes pequeños de libros, ya que en tal caso deberán entregar el depósito legal en la cantidad de ejemplares que reclama la ley.
Hasta aquí lo que hemos logrado colegir del texto periodístico citado anteriormente, trataremos de acceder a otros especialistas en el tema, para ofrecer una versión real que aunada a la ahora reproducida, permita al lector una visión completa del problema del libro en nuestro país.





