Esta semana que va terminando dos grandes proporciones de espacios geográficos del país han celebrado sus respectivas fiestas que tienen repercusiones sociales, culturales y turísticas muy marcadas y reconocidas a nivel mundial.
Estamos hablando de la gran Fiesta del Sol (Inti Raymi) en el Cusco y la gran fiesta tradicional de San Juan en la Amazonía, con un mensaje de unidad desde las máximas autoridades políticas desde el presidente de la República, Francisco Sagasti, el Ministro de Cultura y otras personalidades más que asistieron a esta maravillosa celebración en el Cusco.
Como peruanos y peruanas nos sentimos orgullosos de esta parte cultural milenaria del país, pero no podemos dejar de sentir mucha pena porque el mensaje de unidad y de reconocimiento de nuestra pluricultural se debilita cuando bien merecido se reconoce una de las fiestas y la otra casi se ignora.
Se habrá enviado siquiera un saludo a esta parte de la Amazonía de nuestro país por la celebración tradicional de San Juan, por lo menos nosotros no tuvimos acceso a ningún registro al respecto, menos que algún enviado del Estado haya venido a resaltar la Fiesta Amazónica de manera simbólica. Lo que se traduce en un grave error porque las tradiciones culturales de todo el territorio deben resaltarse, avivar y saludarse por igual.
Más aún cuando sabemos que además de las regiones de Madre de Dios, Ucayali y San Martín, existen otras regiones del país que tienen su parte Amazónica en su espacio geográfico. Esto lo pudimos constatar cuando disfrutábamos en detalle de la transmisión de la fiesta del Inti Raymi transmitido por Canal 7 – IRTP.
Antes lo habíamos visto muy en general y todo nos parecía representación serrana, pero esta vez entre los danzarines apreciamos la presencia Amazónica con bailarines, ritmos y vestimenta distinta a los de la sierra de clima frío que se muestran muy cubiertos en sus ropas.
Es la representación de la parte Amazónica en el gran Imperio de los Incas. Esta parte difícilmente se resalta debidamente, apenas de paso, prácticamente no es considerada para acentuar el mensaje de la diversidad del país y menos para mencionar a la fiesta tradicional Amazónica de San Juan, que se celebra también el 24, así como el Día del Campesino. Se pierde lo que podría llevar a un gran mensaje de unión.
Son los errores que debemos ir superando y los llamados a hacerlo son los responsables del Ministerio de Cultura, que buscan la unidad y reconocimiento de la pluriculturalidad, por lo que deben orientar en ese sentido y no caer en aparentes contradicciones al mensaje que transmiten.





