- La Marina de Guerra informó que tres embarcaciones fueron intervenidas con aproximadamente 3 740 galones de combustible transportado sin autorización.
La intervención de embarcaciones que transportaban combustible en la cuenca del río Tigre generó preocupación entre organizaciones indígenas, debido a que parte del hidrocarburo estaría destinado al mantenimiento de plantas de tratamiento de agua que funcionan en comunidades afectadas por contaminación.
La Jefatura del Distrito de Capitanías N° 5 de la Marina de Guerra del Perú informó que el jueves 17 de septiembre, desde las 9:15 de la mañana, personal de la UCF 289 intervino tres embarcaciones: “FABY I”, “SIENA” y “TRANSPORTES PAULITA”, esta última sin matrícula. Según la autoridad marítima, las unidades transportaban combustible sin la autorización correspondiente.
Durante la intervención se incautaron aproximadamente 2 740 galones de diésel y 1 000 galones de gasolina. La Marina señaló que el operativo se realizó como parte de las acciones de control y vigilancia orientadas a combatir actividades vinculadas a la minería ilegal y afectar su cadena logística de abastecimiento de combustible en la cuenca del río Tigre.
Por disposición del Ministerio Público, las embarcaciones y el combustible fueron puestos a disposición de la Comisaría PNP de Nauta para las diligencias correspondientes. La información proporcionada por la autoridad marítima señala que el combustible era transportado sin autorización, mientras las investigaciones deberán determinar su procedencia y destino.
Frente a lo ocurrido, Robinson Sandi Hualinga, presidente de la Organización de Pueblos Indígenas Kichwas Amazónicos de la Frontera Perú Ecuador, explicó que las comunidades requieren combustible para diferentes actividades y sostuvo que parte del hidrocarburo transportado estaba relacionado con el mantenimiento y reparación de plantas de tratamiento de agua.
Sandi Hualinga señaló que estas plantas fueron instaladas hace aproximadamente diez años en comunidades afectadas por contaminación de hidrocarburos y necesitan mantenimiento periódico para continuar funcionando. Advirtió que algunas comunidades actualmente tendrían dificultades para acceder a agua apta para consumo humano y estarían recurriendo nuevamente al agua procedente de ríos y quebradas.
El dirigente indígena remarcó que su organización rechaza las actividades ilícitas en sus territorios y recordó que las propias organizaciones vienen denunciando su presencia. Sin embargo, cuestionó que los controles al transporte de combustible puedan terminar afectando actividades comunitarias que, según sostuvo, no guardan relación con la minería ilegal.
También explicó que existen empresas comunales que requieren combustible para desarrollar trabajos, entre ellos labores relacionadas con la limpieza de pasivos ambientales. Agregó que las restricciones para transportar hidrocarburos estarían generando dificultades para otras actividades en comunidades de la parte alta del río Tigre, incluido el desplazamiento de estudiantes.
El presidente de la Organización de Pueblos Indígenas Kichwas Amazónicos de la Frontera Perú Ecuador indicó que esta problemática ya fue planteada durante reuniones sostenidas en Lima. En esos espacios, señaló, solicitaron establecer mecanismos de coordinación entre las instituciones del Estado, federaciones indígenas y autoridades locales para identificar previamente los traslados de combustible destinados a actividades legítimas dentro de las comunidades.
Mientras continúan las diligencias sobre las tres embarcaciones intervenidas y los aproximadamente 3 740 galones de combustible, Sandi Hualinga pidió que se implemente un procedimiento que permita acreditar el destino del hidrocarburo requerido por las comunidades. Consideró que la lucha contra la minería ilegal debe continuar, pero sin perjudicar el funcionamiento de servicios esenciales como las plantas de tratamiento de agua. (K. Rodriguez)





