Por: Hugo Zamora. Médico Dermatólogo.
Lepra viene del vocablo griego ´´Lepein´´, que significa ´´Pelar´´, guardando relación con uno de los síntomas más importante de ésta patología, ya que muchas veces la piel ´´se caía en tiras´´.
La Lepra nos acompaña desde la antigüedad, se cree que su origen hay que buscarlo en el Continente Africano extendiéndose luego, a la India, China y Europa.
En el mundo existe actualmente 10 á 12 millones de pacientes con LEPRA, además de 2 á 3 millones de personas sufren las secuelas discapacitantes de este mal, ocupando el segundo lugar después de la Poliomielitis en causar discapacidad.
En el año d 1990 la OMS, se propuso erradicar la Lepra para el 2000, luego se replanteo la meta para el 2005 pero la LEPRA o Enfermedad de HANSEN todavía convive con nosotros, enfermedad milenaria, maldita en su momento, sinónimo de Pobreza, miseria, desprecio, olvido y pena.
Se dice que por el año 1940-1941,un Médico extranjero, Don Máximo Kuczynski Godard llego a nuestra región, precisamente al Leprosario de San Pablo, donde se encontró con un gran alambrado que separaba los enfermos de los sanos, idea y obra que solo ocultaba el sentimiento de discriminación y malos tratos que recibían nuestros hermanos leprosos de ese entonces, catalogada por el mismísimo » Libertador de los Leprosos», Don Máximo, como «una afrenta a la humanidad», «una vergüenza Nacional», alambrado que fue destruido, pero que permanece intacta (que lo demuestran con su indiferencia, olvido y todavía discriminación) en la mente de muchas personas de nuestra sociedad, que parece difícil de derribarlo.
Todavía podemos observar deambular como emblemáticos de una lucha que todavía no tiene fin, muchos pacientes, que desde niños o jóvenes empezaron una vida en el Leprosario de San Pablo que fue llamado en un primer momento un «destierro sin esperanza», que ahora con sus ochenta años, con sus sonrisas y apretón de manos en la que se puede palpar esos dedos mutilados emanan un mensaje de fortaleza, fe, amor, que a pesar de sus sufrimientos supieron cultivar.
Fue Raoul Folleraou, periodista Francés, quien por el año de 1954, recorriendo un leprosario en Costa de Marfil, en unas de sus actividades de su profesión, tiene la imperiosa idea de crear el Día Mundial de la Lepra, como un grito de protesta por la igualdad de los enfermos por lepra, como un grito de reclamo de Solidaridad a toda la humanidad. En la actualidad hablamos de sensibilización, palabra demasiada manoseada para seguirla utilizando, yo hablaría de Educación, de adquisición de conocimientos sobre este mal, que sin ella no lograremos el objetivo que se trazó Raoul.
En la edad media los tratamientos indicados eran la Flebotomía, procedimiento que consistía en hacer desangrar al paciente para eliminar lo malo; otra era la de dar de tomar caldos de víboras o el dar de comer carne de estos animales, pues decían «que un veneno saca a otro veneno». En el Leprosario de San Pablo, los médicos en un determinado momento utilizaban el aceite de chalmugra, las ampollas yodadas y las sulfas.
Hoy podemos decir QUE LA LEPRA SE CURA y es que desde el año 1981 la OMS,ESTABLECIÓ EL TRATAMIENTO POLIQUIMIOTERÁPICO de forma gratuita para todos los pacientes con este mal, pero a pesar de ello, muchos quedan sin tratamiento por carecer de un Programa Activo que permitan captarlos oportunamente.
¡» No me mires con tus ojos de lástima, mírame con los ojos de tu corazón»!





