- No es que se necesite un nuevo hospital regional, se necesita a funcionarios capaces para una mejor atención.
- No hay dinero para contratar a médicos especialistas, pero sí para hacer obras irrelevantes.
Y existiendo un sindicato que debe denunciar todo lo que pasa en las entrañas de ese nosocomio; hace mutis. Y eso indigna mucho, no solo a los trabajadores, sino también a los pacientes que acuden a recuperar su salud y no logran el objetivo.
Hace unos días visitamos la casa estancia (donde albergan a pacientes que llegan del interior de la región), hablamos con Gema. Gracias a una amiga ella fue trasladada desde Yurimaguas para que le hagan diálisis tres veces a la semana. Cuenta con una especie de catéter en la pierna y está tres meses en Iquitos porque no hay catéter para que le pongan en el hombro y así pueda retornar a su ciudad. Pese a su estado grave, ella solita lava su ropa en la casa de estancia. Eso duele. Mucho.
Yendo a la sala de diálisis, preguntamos por la demora del catéter para la señora, el médico responde que todas las necesidades han sido expuestas ante el director Miguel Bacca y que ahí podemos preguntar. En ese espacio nos enteramos que por ahora no hay ni esparadrapo, que los pacientes tienen que comprar su kit donde incluso están considerados guantes.
No hay especialistas en un hospital de nivel III como el regional. No hay neumólogo. Se acaba de ir el Urólogo por falta de presupuesto, según el director. No hay plata para especialistas, pero vienen haciendo trabajitos que quizá les genera porcentajes extras a algunos malos jefes.
Desde Logística acaban de ganar una licitación de alimentos donde habría ganado el hermano de Jesús Salas, asesor de la administración. Salas, renuncia y vuelve cuando quiere a ese hospital. Acaban de hacer una compra de telas para implementación quirúrgica: sábanas, soleras, etc. Dichas telas no serían aptas para realizar esas confecciones porque se deshilachan. La jefa de servicios generales les dio el visto bueno, mala calidad a alto costo.
Y lo que más cuestionan por los pasillos del hospital regional, es que hace pocos meses se cambió a la directiva del sindicato, quien pelearía no solo por los derechos de los trabajadores, sino también de los pacientes. Pero ahora parece haberse quedado absolutamente mudo.
No dice nada ante la construcción de un tanque de agua para emergencia a 30 mil soles, siendo que no brinda el servicio. No hay nadie quien fiscalice el presupuesto por resultados. Sin informes técnicos gastan la plata en pequeñas cosas, cuando dicen no tener presupuesto para contratar a especialistas, que son parte de la columna vertebral de un nosocomio.
Los trabajadores del área de estadística trabajan en un foco infeccioso, todo el hospital parece estar hecho un foco infeccioso porque no limpian. Los consultorios externos son una muestra de lo dicho. Servicios generales contrata a una cantidad de gente y la limpieza es pésima. Contratan a gente para farmacia y ya no saben ni dónde ponerla. No hay medicinas entonces para qué contratan a más gente. En la parte administrativa ya no hay escritorios para colocarlos.
EL SUB CAFAE ES OTRO MUDO.
Al parecer por su propia conveniencia. No rinde cuentas Martín Vargas del alquiler de la playa de estacionamiento donde guardan motos, carros y vehículos pesados. Deja acumular la basura por semanas, y vende los porongos que se utilizan en las diálisis de las personas afectadas en sus riñones. La gente exige que rinda cuentas de todo lo cobrado.
Finalmente, el último fin de semana hubo quejas graves de parte de los internos de medicina, debido a que el médico Galo Gastelú, habría querido que cada uno pague 600 soles por Internado. Hecho que se debe investigar.
(Luz Marina Herrera Lama).





