- Menciona cacique Reinel Levi Ibañez, sobre un hecho cuestionable.
Por segunda vez el cacique llegó hasta el despacho del prefecto de Loreto, a fin de clamar que de una vez saquen al resto de su familia de su comunidad, donde están amenazados. El prefecto Lucio Guibin, parece que ya no sabe qué hacer, porque los generales que deberían coordinar no le prestan importancia al tema.
En la espera para ser atendidos por el prefecto, dieron a conocer otras de las situaciones peligrosas a las que han estado sometidas varias mujeres de la comunidad. Aquí el testimonio.
“Había un señor que estaba ahí (comunidad), llamando “Puntillón”, su cédula es “Alonso”. La comunidad pensaba que era buena gente por lo que entró a nuestra comunidad. Él quiso poder, el poder de nuestros territorios, abusar de las mujeres, les ofreció dinero, unos 200 mil pesos le ofreció a una señora y ella lo rechazó.
Hicimos una asamblea general entre todos los comuneros, se invitó a las mujeres y ahí pudimos saber todo. Que a 6 mujeres les había ofrecido dinero y que vayan a su casa. Esas cosas ya no me gustaron. Incluso estaba mi esposa, se aprovechó cuando viajé al distrito a gestionar lo que hacía falta a la comunidad. Le dije que de ahí en adelante no quería escuchar esas cosas y se asustó.
Él me pidió que no vaya a contar nada a los comandos de frontera que entraban por la comunidad. Él sabía eso y nosotros veníamos sufriendo, él sabía de todo y yo tenía miedo. Por medio de él sabíamos todo lo que manejan esos grupos.
Pedía que los muchachos de la comunidad trabajen con ellos, que eran haraganes. “Les voy a entregar a los comandos” mencionó. Si así hablaba de ellos yo dije de repente me entregaría a mí y decidimos salir de manera silenciosa de nuestra comunidad” habló Lavi.





