La poesía tiene un significado interno para el ser humano, en su quehacer diario, en su vida, en su formación, en la forma de expresarse, de sentir, de percibir ciertas emociones que a través de las artes puede lograr esa compenetración con uno mismo. Jammer Ramírez Ruíz viene elaborando su primer poemario de poesía, esa poesía oscura o humana que tiene como grandes exponentes en el Perú a César Vallejo y a nivel mundial como Arthur Rimbaud, William Blake, John Donne o Dante Alighieri con su obra la Divina Comedia.
Esta poesía, cuyos poetas eran denominados «poetas malditos», tiene su origen en un libro de Paul Verlaine llamado «Les poetes maudits», publicado en 1888. El escritor francés escribe ese texto como una suerte de homenaje a su amigo poeta y amante Arthur Rimbaud y en él evoca y elogia a toda una serie de poetas contemporáneos como Tristan Corbiere o Stéphane Mallarmé, realizando una verdadera galería de la poesía francesa de fin de siglo. De más está decir que el libro de Verlaine le sirvió a muchos de esos poetas hasta ahora desconocidos a afirmarse en el terreno literario galo.
El uso de la expresión «poetas malditos» ante la influencia de la obra de Verlaine, se extendió a todos los dominios y pasó a designar así a todo aquel escritor talentoso que dentro de sus prosas presentan ese dejo de incomprensión social y una cierta tendencia provocante (léase autodestructiva) y cuyos textos, dado su alto nivel de codificación poética, fuesen de oscuros significados.
Con Jammer Ramírez, loretano e hijo del conocido empresario hotelero Jammer Ramírez, pudimos conversar más sobre esa pasión por la poesía. «Para mí la poesía es una expresión muy artística de lo que este puente, el cual me considero, expresa desde un punto, el cual podría llamarlo inocentemente el alma y a su vez el psique, y expresa lo que dice, lo que se manifiesta en este tiempo, en esta existencia; pero al fin y al cabo es una forma de expresión, la poesía es una manifestación muy antigua, William Blade, dijo «…los poetas antiguos animaban las cosas con sus dilatados y numerosos sentidos, besándoles en el nombre o adornándolos con propiedades de dioses, lagos…»; al final, el vulgo sacó partido de esas enseñanzas, intentaron dar creencias a esos dioses y así de esa manera crearon el sacerdocio sacando de los cultos poéticos, para esclavizar al burgo».
La poesía que realiza Jhamer Ramírez, no es aquella poesía común que podemos encontrar en gran parte de las escrituras de grandes poetas, si no, que está en ese género de poesía maldita, aquella poesía oscura si podría decirse por la conjugación en la palabra, por la realidad o crudeza de sus versos, mostrando de manera verosímil cada palabra o frase es un dardo que apunta a tu sentido analítico y crítico, donde también tiene como exponentes a Matilde Alba Swann, Charles Baudelaire.
«En efecto, la poesía en sí es oscura, para mí no solamente es cuestiones de rima u ordenamiento de una forma marketizada antiguamente, pero la poesía desde siempre ha sido cruda porque ha sido la manifestación de algo que en verdad es ver lo que es, te puede abrir esa puerta de persección».
Considera, al igual que muchos, que este mundo tan sistematizado no materialista, provoca que perdamos ciertas sensibilidades con todo lo que nos rodea, bloqueando muchas sensaciones que muy bien se podría sentir a través de nuestros sentidos. «En aquel tiempo, donde las atrocidades solo se alimentaban, yo tomaba los sueños como adelantando el destino, arranque de mi cada esperanza vana, sintiendo así el pudor de una libertad anhelada, me arropaban de miedo con la piel de un mendigo, preparaban el camino que voltearían mi instinto, adornada de voces que en mi profesaban la transfiguración de una vida que aún no ejercía, como si fuese demasiada la importancia de decidir asesinar a cada ideología infundada, despojándome de las pieles que el señor nos otorga, reviviendo entre llantos y sangre profanada y que por fin esa libertad añorada remarcaba las acciones de los libertinos soñadores artistas sabios y pecadores aquellos que incursionan en la sala destinadas, el que siente, el vive sin temor a la muerte, en mi mente».
«Hijos de la noche», trata de definir la parte mística, la parte culta, la parte que obviamente excluye al hombre o lo que el hombre ha creado ideas para solamente fracase en la razón y no poder más allá de lo que implica, ya sea el misticismo, el ocultismo, lo que abarca en la parte oscura del hombre, el inconsciente, es algo que existe y no entendemos porque debemos excluirla o no hacerle caso, solo por una monotonía porque la razón es el verdadero camino, no lo creo, los caminos del progreso trazan caminos rectos, pero los tortuosos caminos sin progresos son los caminos del genio, así que esta manera hago «Los hijos de la noche», muestra el otro lado, el lado oscuro, el lado en que todos nosotros nos echamos a dormir, lado que no muchos se animan a afrontar ese lado oscuro de la noche». (MIPR)






