- Gilter Yuyarima, animador cristiano de la comunidad de Nueva Alianza.
El pasado 20 de marzo se cumplieron 2 meses del derrame de petróleo en el kilómetro 59 del tramo 1 del Oleoducto Nor Peruano, que afectó a la quebrada “infiernillo”, de la cual se abastece la comunidad de Nueva Alianza, en el distrito de Urarinas, provincia de Loreto. Sin embargo, de acuerdo a Gilter Yuyarima, poblador y animador cristiano de la comunidad, la contaminación está lejos de desaparecer.
Yuyarima señala que en la quebrada aún se evidencian sustancias tóxicas, las cuales ya repercuten en la salud de los pobladores; teniendo en cuenta que la quebrada es la única fuente de agua dulce y alimentos de la comunidad.
“Hay enfermedades que eran esporádicas, pero que hoy son de todos los días, eso nos llama la atención, hay cólicos, diarreas y diferentes tipos de malestar estomacal. Además, con el regreso a clases los niños pasan por la quebrada y a veces recogen agua, eso es aún peor”, manifestó.
Por ende, exhortó a la Dirección Regional de Salud a enviar un equipo técnico a la zona para determinar el riesgo en el consumo de estas sustancias en los pobladores y, de ser necesario, implementar un programa de atención de salud a fin de evitar complicaciones en el organismo.
Sin embargo, lo que motiva a la duda en cierto sector de la población es que el poblador señaló que si bien en la zona se encuentran realizando los trabajos de remediación y limpieza, los comuneros se encuentran disgustados porque la empresa contratada y Petroperú no quisieron contratarlos para apoyar en las labores.
Teniendo en cuenta que una parte de la opinión pública considera que los pobladores de las comunidades suelen estar detrás de los atentados contra el oleoducto para así conseguir trabajo, Yuyarima indicó que la comunidad no pueden dañar su única fuente de recursos que es el medio ambiente.
“En todos los atentados dicen que se rompe el tubo para pedir trabajo. Nosotros desde hace 40 años de extracción petrolera nunca hemos hecho eso porque vivimos de la naturaleza. Nosotros tenemos trabajo y alimento todos los días, pero con la contaminación van escaseando los peces”, concluyó el vocero de la comunidad Nueva Alianza.(A. Padilla)






