- Una madre indígena y su hijo pernoctaron bajo la lluvia ante la falta de camas y atención médica oportuna.


El hospital de contingencia de Iquitos, que actualmente recibe a pacientes cada día, se encuentra en condiciones críticas que impiden una atención digna a los usuarios. Uno de los hechos más recientes que evidencia las carencias se presentó con la señora Mariela Nuribe Taricuarima, de 55 años, de nacionalidad indígena Urarinas, quien llegó desde la comunidad Buena Fuerte, ubicada a la altura del kilómetro 58 de la carretera interprovincial Iquitos – Nauta, junto a su hijo Roberto Carlos Da Silva Reátegui.
Ambos emprendieron un largo viaje en una pequeña embarcación de más de 25 minutos para llegar al centro hospitalario, buscando atención médica urgente para la madre. Sin embargo, al arribar la noche del lunes, se encontraron con la falta de camas disponibles, por lo que se vieron obligados a dormir en el piso del nosocomio, en condiciones que atentan contra la dignidad humana.
Durante la madrugada de ayer, una intensa lluvia agravó su situación, empapando sus pocas pertenencias. El hijo relató que no cuentan con recursos económicos para alimentarse ni cubrir los gastos de su estadía en la ciudad, por lo que apeló a la solidaridad de la población. “Solo queremos que mi mamá sea atendida y pueda recuperarse. No tenemos dónde dormir ni cómo comprar comida”, expresó entre lágrimas Roberto Carlos.
La dramática escena evidencia las carencias estructurales del hospital de contingencia, donde a diario decenas de pacientes esperan por una cama o una atención oportuna. Muchos de ellos, provenientes de comunidades rurales e indígenas, deben soportar largas esperas en pasillos y zonas improvisadas, sin condiciones mínimas de comodidad o salubridad.
Diversos usuarios han denunciado además la falta de equipos, medicinas y personal de salud suficiente para atender la demanda diaria. En redes sociales circulan imágenes que muestran colas interminables y pacientes recostados en el suelo, sin que hasta ahora se haya tomado una medida efectiva para mejorar la atención.
Las familias afectadas piden a las autoridades regionales y de salud intervenir de manera urgente para garantizar un servicio médico humano y seguro. En tanto, cualquier ayuda para la señora Mariela y su hijo puede realizarse al número 917038246 (Plin o Yape) a nombre de Roberto Carlos Da Silva Reátegui.
(K. Rodriguez)





