- Responsable de la Casa de la Solidaridad, Jorge Andrés Alvarado Manuyama.
- Eran para el Covid-19 y pudieron apoyar a mucha gente enferma.

Tras lecciones aprendidas mientras se luchaba con temor y angustia en los momentos más críticos contra el Covid-19, se generó un espíritu de apoyo lo que motivó el nacimiento de la Casa de la Solidaridad, liderado por Jorge Andrés Alvarado Manuyama.
¿Cómo se llama el grupo y cuál es su fin?
Casa de la solidaridad, es una institución creada como parte de una iniciativa ciudadana, sin fines de lucro ni políticos, que tiene el fin de apoyar y socorrer a la población de escasos recursos económicos y adultos mayores de 65 años en la región Loreto, brindando el acceso responsable a medicamentos, alimentos, ropa, etc. en forma gratuita.
¿Cómo nace la idea del grupo?
Cuando nuestra región venía siendo azotada duramente por la pandemia del Covid-19, dada a la escasez de medicinas y a su elevado costo en los diversos establecimientos, farmacias, boticas, etc. La población de escasos recursos económicos no podía acceder a la compra, es por ello gracias al apoyo de muchas personas pudimos gestionar la compra de medicinas exclusivamente para el Covid-19 y brindar apoyo a mucha gente enferma. Esta es una de las razones por la que nace esta iniciativa ciudadana.
Cuántas personas lograron apoyar?
Logramos apoyar aproximadamente cerca de 4000 personas y a más de 15 poblaciones, llámense caseríos, comunidades y distritos de las zonas rurales de la región Loreto.
¿Cuántos la integran?
Somos un equipo de más de 10 personas que integramos el proyecto, quienes nos distribuimos las tareas y los casos que previamente identificamos.
¿Qué tipo de medicinas?
Antibióticos, analgésicos, antibacterianos. Entre las medicinas más solicitadas teníamos a la Azitromicina, Ivermectina, Hidroxicloroquina, Heparina, Enoxaparina, Metilprednisolona, Paracetamol, Prednisona, Aspirina, Acetilcisteina, Dexametasona, Cetirizina y muchos otros más.
¿Cuáles fueron los criterios para que los donen?
Se priorizó atender personas vulnerables y adultos mayores de 65 años. Sin embargo, por la situación que vivíamos en ese entonces, todos éramos vulnerables, es por eso que la atención fue sin exclusión alguna.
¿Tenían que presentar recetas?
Por supuesto, era el principal requisito para la atención.
¿Quiénes apoyaron esta iniciativa?
Muchas personas e instituciones estatales y privadas cercanas a nosotros. El apoyo fue incondicional y constante.
¿Los beneficiarios que les decían?
Estaban muy agradecidos, que esta iniciativa haya surgido justamente en el momento que más se necesitaba ayuda, mucha gente que no tenía esperanza de conseguir medicinas para sus familiares enfermos, resignados llegaban a la casa de la solidaridad y al encontrar sus medicinas volvía sus esperanzas.
¿Hay alguna experiencia que les ha marcado?
Sí, justamente cuando abrimos el local en la inauguración, un hombre llego agonizando y aunque llamamos a la ambulancia y tratábamos de reanimarlo, falleció.
¿Siguen activos como grupo?
Claro que sí, estamos trabajando todos los días de lunes a viernes apoyando casos que se nos presentan, realizamos proyecciones sociales cada mes, brindando soporte de medicinas, alimentos, ropa, etc. A personas que realmente necesitan.
¿Cómo pueden contactarles las personas que desean apoyar?
Nos pueden contactar al número telefónico 990254633, o pueden visitarnos en nuestro local, ubicado en jirón Huallaga 373.
¿Cuéntanos de la rifa que vienen organizando?
La rifa que organizamos se llevará a cabo este 27 de agosto, a las 4 de la tarde en nuestro local, les invito a todas las personas solidarias que nos apoyen colaborándonos las rifas. La finalidad es recaudar fondos para implementar nuestro local y para realizar nuestras futuras actividades. (Diana López M.)





