Familiares de policía asesinado están molestos con el comando policial


Debido al poco apoyo que recibieron para el traslado de los restos del agente a Iquitos
“Si el muerto hubiera sido un oficial de la policía nacional, los trámites para la evacuación de sus restos se hubieran hecho en el tiempo menos posible, pero como se trata de un subalterno, poco o nada le interesa al comando de la cuarta Macro región policial de Loreto.
Es una lástima ver como nuestros policías están abandonados en la frontera. No tienen logística, no tienen absolutamente nada y simplemente esperan a su suerte”, sostuvo un familiar del que en vida fue Sergio Rengifo Aspajo, agente policial asesinado en la Isla Santa Rosa, frontera con Perú y Colombia, luego el frustrado asalto al banco de la nación.


Durante estos días los familiares del infortunado policía han reclamado al comando de la PNP en Iquitos agilizar las gestiones para su traslado, pero no dieron resultados positivos.
“Nos dicen una y otra cosa, sobre las razones por las cuales no se ha podido realizar el traslado, y hasta el momento no hay cuando nos confirmen la hora exacta de que el cuerpo estará en Iquitos. Incluso nos han señalado que por tema climatológico no le pueden trasladar hasta la ciudad “ indicó un familiares.
RESTOS FUERON TRASLADADOS A CABALLOCOCHA
Recién el último domingo cerca de las 9:00 de la mañana los restos del suboficial Sergio Rengifo Aspajo, fue trasladado desde “Isla Santa Rosa”, hasta la localidad de Caballococha. Ahi se pudo notar la precariedad en la que se transportan los efectivos policiales. Incluso, en dichas embarcaciones, que muchas veces son prestados por algunos pobladores, también fueron trasladados los presuntos asaltantes de nacionalidad brasileña y peruana, hasta la capital de la provincia de Ramón Castilla en Perú.
Los familiares de los efectivos policiales en general, exigen al comando institucional, en especial al ministro de interior, que los puestos de vigilancia de fronteras sean mejores equipados. Sean dignos de una institución policial. Da vergüenza ajena ver los puestos de vigilancia de Leticia (Colombia) y Tabatinga (Brasil), mejor que de la peruana. Con internet, electricidad y todos los servicios básicos. Ojalá algún día las autoridades puedan hacer patria en la zon