- El pronunciamiento de la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales (IRI Perú), nació de una última reunión en Loreto.


Los líderes religiosos manifestaron su profunda preocupación por la crisis que atraviesa la región. Luego de recorrer la Reserva Nacional Pacaya Samiria y visitar una comunidad indígena Murui Bue, advirtieron sobre el impacto devastador de la minería ilegal, el narcotráfico y la tala ilegal.
Los líderes religiosos piden al nuevo Gobierno priorizar la protección de la Amazonía ante el avance de economías ilegales. Representantes de diversas confesiones de fe, entre ellos el cardenal Pedro Barreto, demandan acciones urgentes contra la minería ilegal y la contaminación de los ríos.
Califican la defensa de la naturaleza como una «responsabilidad moral y espiritual». Líderes de diversas comunidades religiosas en el Perú han emitido un llamado urgente al Gobierno Nacional, al Congreso de la República y a las autoridades que asumirán funciones en los próximos meses, para que coloquen la protección de la Amazonía y la lucha contra las actividades ilícitas en el centro de sus prioridades de gestión.
Reunidos en Iquitos por convocatoria de la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales (IRI Perú), los representantes religiosos manifestaron su «profunda preocupación» por la crisis que atraviesa la región.
Tras recorrer la Reserva Nacional Pacaya Samiria y visitar una comunidad indígena murui bue, los líderes denunciaron el avance devastador de la minería ilegal, el narcotráfico y la tala ilegal, los cuales debilitan el Estado de derecho y promueven la violencia.
Demandas centrales para la nueva gestión El documento suscrito por autoridades católicas, evangélicas e islámicas, entre otras, establece una serie de pedidos críticos para el nuevo periodo gubernamental: – Combate frontal a la ilegalidad: Exigen enfrentar con decisión la minería ilegal y el narcotráfico que amenazan la vida de los habitantes amazónicos. – Protección de fuentes de agua.
Solicitan acciones inmediatas de fiscalización y remediación para el río Nanay, fuente vital para Iquitos, hoy afectado por la contaminación por mercurio. – Seguridad para defensores: Piden garantizar la integridad de los líderes indígenas y defensores ambientales que arriesgan sus vidas por el bien común. – Fortalecimiento del Estado.
Demandan una mayor presencia estatal que garantice justicia, salud y educación, además de promover modelos de desarrollo sostenibles como la bioeconomía. Un compromiso moral Los líderes enfatizaron que la Amazonía no debe ser vista como una «frontera para la extracción descontrolada», sino como un «patrimonio irremplazable».
«La protección de los bosques, sus ríos y su biodiversidad constituye una responsabilidad moral y espiritual que compromete a toda la sociedad», declararon en el pronunciamiento. Finalmente, instaron a las autoridades entrantes a considerar la defensa de los pueblos amazónicos y la lucha contra la deforestación como ejes centrales de su administración, comprometiéndose, desde sus propias comunidades de fe, a seguir sensibilizando sobre el cuidado de la «Creación».
Sobre los firmantes: La misiva está suscrita por destacadas figuras como el cardenal Pedro Barreto; el pastor Enrique Alva, presidente del Consejo Nacional Evangélico del Perú (CONEP); Murad Hamida, presidente de la Asociación Islámica del Perú; Guillermo Estrugo, vicepresidente del Consejo Interreligioso del Perú; élder Oswaldo Soto, Setenta de Área de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, entre otros.





