- Tuvieron que esperar más de un mes para tener un cachuelo
Con la llegada de las embarcaciones fluviales a Masusa, los más beneficiados fueron los estibadores quienes desde la noche del último martes empezaron sus faenas diarias con mucho optimismo.
La mañana de ayer, se pudo notar cantidad de personas que se dedican a este rubro sacando y cargando jabas de frutas y de verduras, así como costales de papas de las embarcaciones que habían llegado desde la zona de conflicto.
“Estábamos sin chamba, porque no llegaban las lanchas al puerto, la verdad que el paro de los indígenas también nos está afectando a nosotros, porque vivimos de esto; sino hay lanchas no podemos cargar, sino hay lancha no podemos llevar nada a casa, felizmente liberaron a estas embarcaciones fluviales y ya podemos trabajar, estamos contentos por esto”, manifestó José Rubianes, estibador del puerto de Masusa.
Según estas personas, falta llegar más embarcaciones fluviales que se encuentran pasando los controles en el puerto de ENAPU. Posteriormente regresarán a Masusa y continuarán realizando los trabajos de descarga.
“Buen tiempo estuvimos casi sin trabajo, pero gracias a Dios podemos seguir trabajando, ahora que las lanchas ya están de vuelta, esto nos pone bien, teníamos que chambear con otras cosas, el puerto estaba prácticamente vacío, pero ahora es diferente, ojalá se solucione el problema de estas comunidades nativas, porque aquí no solo perdemos nosotros o los empresarios, perdemos todo”, indicó Jesús Peláez.
(C. Ampuero)





