Somos tan complejos los seres humanos, que es importante reconocer que cuando personajes polémicos tienen gestos de generosidad y de valoración hacia su prójimo en la figura de los colaboradores de una gestión edil, por un fin urgente como la lucha contra la anemia y la desnutrición infantil, cedemos a la tentación de saludar esos reconocimientos.
Es lo que ha hecho el Alcalde de la Municipalidad Distrital de San Juan con 66 actores sociales que trabajan en la Meta 4, referida al plan de trabajo edil contra la desnutrición crónica infantil y la anemia en el ámbito de la jurisdicción sanjuanina.
Un esfuerzo de todos ha dicho el Alcalde canalizado mediante la Gerencia de Desarrollo Socio Económico, que coincide con el mensaje del Presidente de la República cuando puso énfasis en la campaña Hambre Cero, que es una necesidad de miles de peruanos (as) en pobreza y extrema pobreza.
Es por ello de vital importancia poner mucha atención y enorme apoyo a los proyectos que buscan generar empleo, porque si nuestros niños se encuentran en esas condiciones es porque sus padres y madres no tienen el dinero suficiente para alimentarlos conforme las recomendaciones nutricionales en salud.
Y a esto agregar la reactivación de la agricultura como también ha señalado el Mandatario del país, porque es otro rubro abandonado, que si bien se ha invertido dinero, no se hizo el seguimiento ni se buscó los productos con valor agregado, ni menos la identificación de mercados, mucho menos aun la capacitación financiera a quienes recibieron montos atractivos y que incluso no lo han devuelto todavía al Estado.
Es increíble y atentatorio con nuestra inteligencia que nos hemos pasado las décadas y prácticamente la vida, invirtiendo más en fierro y cemento, y no en proyectos de producción que mejora la calidad de vida en todo sentido de los compatriotas, y lo que implica un verdadero desarrollo en equidad e igualdad de oportunidades.
Es otro aspecto que muchos peruanos con capacidad económica no quieren comprender por la mezquindad y avaricia de lo que poseen, como si no se hubieran aprovechado desmesuradamente con la oportunidad de crecimiento que brindaron los gobiernos de turno, sin pensar en ser recíprocos, no con derroches, no, solo cumpliendo con las normativas y sus obligaciones ciudadanas.
Todos queremos crecer, todos podemos crecer, hay suficiente recurso y de sobra para nuestras reservas, para todos. Que el esfuerzo de todos no sea nunca más la abundancia de unos cuantos, que se sienten las bases, empezando por superar la desnutrición y la anemia infantil. Y qué bien que se reconozca el esfuerzo de los colaboradores en esta batalla contra el hambre.





