- María Cárdenas Bravo, abogada conciliadora
- “Lo que no se puede conciliar es violencia familiar, ningún proceso penal, nada que sea nulidades de actos jurídicos” y otros
Se ubicaron en la Plaza Sargento Lores del distrito de Iquitos y desde allí orientaban al público la importancia de la conciliación. En el lugar dialogamos con María Cárdenas Bravo, abogada conciliadora del Centro de Conciliación del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, sede Belén.
“El objetivo de la campaña es promover y sensibilizar a toda la población de que hay el medio alternativo de resolución de conflictos que es la Conciliación Extrajudicial, con el fin de que accedan a este servicio en vez de ir a la vía judicial”, expresó la letrada.
“Se atienden los casos en familia, los alimentos, la tenencia, régimen de visitas, por ejemplo para divorciarse en la municipalidad de Maynas o en alguna notaría les van a pedir un acta de conciliación, entonces nosotros entramos a tallar porque es uno de los requisitos indispensables.
También vemos lo que es la liquidación de la sociedad de gananciales, en lo civil la obligación de dar suma de dinero, desalojos en casa única, indemnizaciones por daños y perjuicios, obligaciones de hacer, de no hacer, de dar, todo lo que son derechos disponibles por las partes”.
Informó que los usuarios de este servicio los pueden ubicar en dos sedes. “La sede Iquitos que está para atender a la población de Iquitos y Punchana, funciona en la esquina de Sargento Lores con Bolognesi y la sede Belén que funciona dentro de la Municipalidad Distrital de Belén (les cedieron un módulo), que es la Asistencia Legal Gratuita de Justicia, ese está destinado para San Juan y Belén”.
Amplió que “el fin de esta campaña es promover y sensibilizar porque desde el 3 de abril del 2013, es obligatorio que todo el mundo concilie para después demandar. Esto es como para descongestionar los casos en el Poder Judicial”, siendo en la región la Corte de Loreto.
“Nosotros lo calificamos como una ventaja, una de ellas es que te ahorras costos, porque un proceso judicial implica que tienes que pagar células, tasas, papeleta de habilitación, y el tiempo que a veces se demora ocho meses, un año, dos años. En conciliación lo más corto es siete días, también puede ser un día porque hay partes (interesados) que ya van con su propio acuerdo, y lo único que hacemos es tratar de ver si se puede mejorar o que ellos estén plenamente de acuerdo en lo que están quedando, si su acuerdo es viable, además. El tiempo se puede extender hasta 30 días si las partes deciden suspender. Es un tiempo bien corto a diferencia del Poder Judicial”.
CERCA DE DOS DÉCADAS CONCILIANDO
“Hace 18 años que funciona en Loreto la conciliación extrajudicial, pero lastimosamente antes era multisectorial con el Centro Emergencia Mujer en los años 2000, estábamos ahí como una defensa pública en el tema de familia, pero, con el paso del tiempo ya se hizo más grande la familia y tenemos una dirección en cada distrito conciliatorio”.
Informó que “cada año se incrementan los usuarios del servicio, como que se va conociendo, vamos sensibilizando en los colegios, en las organizaciones como Vaso de Leche, y además que ahora ya es obligatorio conciliar antes de ir al Poder Judicial. El año pasado que tuvimos algo de 190, ahorita ya estaremos con unos 350 a 400 casos por centro. Es bastante. Cuando empezamos era mucho menos”.
Añadió que lo que no se puede conciliar es, violencia familiar, ningún proceso penal, nada que sea nulidades de actos jurídicos, autorizaciones de viaje de menor y rectificaciones de partidas, entre otros. (D.López)





