– La infancia abandonada constituye uno de los problemas sociales más graves y notorios existentes en la actualidad
Nos preguntamos ¿Podemos imaginar una escena de niños que deambulan por las calles en busca de alimento, quienes a su vez se encuentran en abandono físico y moral?
Lamentablemente, los niños abandonados no son solo los que viven en las calles, sino también muchos de los que tienen un hogar y van a las escuelas cuya situación es producto de la insensibilidad y despreocupación egoísta de quienes dicen estar a su cuidado, pero que consideran a sus hijos solo como un motivo más de vanagloria y servicio personal, no como seres dignos de un futuro sólido.
Esta es una preocupación seria por parte de la Policía Nacional del Perú; en Iquitos los agentes policiales, siguiendo una política de trabajo funcional importante, ha iniciado la ejecución de sus operativos orientados a ubicar y recuperar a muchos niños y niñas que podrían estar en estas situaciones muy complicadas para ellos, por cuanto su misma condición nos les permite tener una vida sana y bajo la tutela de hombres y mujeres (padres de familia) que velen por su seguridad, alimentación, vestido y salud.Es así que ayer en horas de la mañana, continuando con la ejecución de los denominados mega-operativos policiales, los custodios del orden se dedicaron a esta labor silenciosa e importante, no para muchos, pero sí para aquellos policías.
La infancia abandonada constituye uno de los problemas sociales más graves y notorios existentes en la actualidad; y a su vez incide en el surgimiento de otra cadena de problemas que también son preocupantes como es el caso de los jóvenes con problemas de conducta, drogadicción y otros; esa es la labor preventiva que ha adoptado la PNP.
La cantidad de niños abandonados hoy día se encuentra en estado de incremento, debido a la inmadurez e irresponsabilidad de los padres supuestamente responsables, coaccionando así desviaciones intelectuales, morales y sociales en el niño. Esto trae como consecuencia: Promiscuidad sexual, falta de recursos económicos, falta de apoyo por parte de familiares cercanos al padre y la madre, falta de principios morales, falta de una educación adecuada, la brecha que abren los padres entre ellos y sus hijos por la desvinculación paternal y maternal, frustraciones mentales, irrespeto a la sociedad y por último la delincuencia.
Teniendo en cuenta su inocencia que debemos mantener en total reserva, solo nos podemos limitar a informar que la PNP continuará esta espléndida labor.
(C. Ampuero)





