- Señala el joven infectólogo del hospital Iquitos, Jorge Luis Torres Rengifo.
Él es parte de la nueva generación de médicos que vienen prestando servicios al hospital “César Garayar García” y que, con el tiempo, quizá sean los profesionales principales de dicho nosocomio. Habla de enfermedades prevalentes en Loreto, le preocupa qué existiendo mucho tratamiento para el VIH, los afectados no asisten a recibirlo y terminan muy mal.
Antes habla un poco sobre su decisión de estudiar para ser un infectólogo en Loreto. “Yo revisé que los procesos infecciosos eran los más prevalentes en la región. En las comunidades más alejadas las personas padecen de muchas enfermedades infecciosas, eso me llevó a elegir.
Empecé mi residencia en el año 2018 y terminé el año 2021, durante la pandemia estuvimos ahí en el hospital regional de Loreto. Prácticamente éramos los de primera línea, sufrimos pérdidas. Falleció uno de mis colegas en residencia, Lucho Panduro y Anthony Hanks.
La experiencia más cercana es que mi abuelo falleció en la pandemia covid, en el hospital regional, yo era su tratante. Estaba en el segundo piso, en Medicina B. No había disposición de cama UCI. Estuvo una semana, no había oxígeno, todos consumían oxígeno, era un “sálvese quien pueda” en ese momento.
Todos los días teníamos que pasar por esa zona donde había una pila de bolsas negras con cadáveres. Recuerdo haber visto al jefe de la compañía de bomberos, sus familiares dentro de la desesperación, incluso quisieron comprar un ventilador mecánico. Algo imposible por esos días. Él estaba en un ambiente contiguo al de mi abuelo. Nos tocó verlo” narra como si los hechos hubieran ocurrido ayer.
Por otro lado. ¿Cuáles son las enfermedades infecciosas que más se ven en el hospital Iquitos?
-Tenemos casos de malaria, dengue, aunque por ahora han bajado, pero igual siempre llegan. Ofidismo, muchos pacientes con VIH. Fuera de Lima y Callao, somos la primera región en el Perú con esas enfermedades.
Hay suficiente tratamiento acá, la cuestión es la idiosincrasia, la forma de vida de las personas, no les gusta tratarse. El VIH ahora es como si te dijeran que tienes diabetes, si no te controlas terminas mal. El VIH ahora ya no es una sentencia de muerte como en los años 80.






