- Expresó Carol Ríos, líder de la asociación de mujeres trans en Loreto. Coordinadora del proyecto “Oportunidades Trascendentes”.


Asociación trans Loreto, “Amor Trans: La Otra Familia” hizo vigilia por Ruby. Luego se enteraron que los delincuentes mataron a otra mujer trans.
Sus ojos negros transmitían un dolor grande. Qué complementados con todo su rostro, denotaban también, indignación profunda por el asesinato salvaje de dos mujeres trans en la capital. Ella conoció a Ruby que nació en Loreto-Nauta.
“Estamos preocupados todos los movimientos, los colectivos trans, por la inoperancia del Estado ante esos ataques de violencia que venimos pasando. No solo en Lima, sino también en La Libertad. Ruby era de Nauta, he conocido su proceso, nos conocimos cuando éramos jóvenes”, habla Carol.
¿Y cuál fue su proceso?
-Tuvo que salir de su casa a conocer su identidad, se dedicó a la prostitución, trabajadora sexual. En su casa, en esos tiempos no aceptaban. Ahora ya llegaba a su casa porque aportaba económicamente.
¿Y si no aportaba no la aceptaban?
-Es parte de la convivencia. En los colegios siempre hay expresiones de género que tiene cada persona. En ella, desde muy pequeña se veía que era muy femenina, ha ido construyendo su identidad. Cuando era mayor se operó, se dedicó al trabajo sexual, una profesión muy riesgosa.
¿Por qué fue a la capital?
-Muchas compañeras trans viven en situaciones de pobreza. A veces no pueden terminar el colegio por su comportamiento y son discriminadas. No se sienten protegidas y huyen. El primer trabajo que encuentran es el sexual en las calles. Consiguen dinero inmediato para solventar sus necesidades.
El trabajo sexual tiene una ruta de migración, muchas mujeres trans son de la selva y en mayoría están en Lima. Sé que era un grupo de 5 chicas a las que los delincuentes las venían siguiendo, dicen que una mafia de colombianos y venezolanos mató a las 2. Tres de ellas se habían rehusado a pagar cupos y 2 porque hacían problemas a mujeres biológicas venezolanas. Les limitaba el espacio.
Es muy penoso lo que pasó, es tan fuerte. Como se denigran tantos sujetos delincuentes y no dan el valor a la vida. Quizá nunca den con el paradero de los culpables, a muchos esto no les importa, al Estado tampoco. Otros dicen: “ah ya la mataron son trans estaba en la calle ejerciendo la prostitución” y ya. Pero no reconocen que es la vida de un ser humano como tal.





