- Bebé prematuro fue dado de alto luego de 53 días hospitalizado.



Con una mirada llena de emoción y ternura, Vannia Gavancho Alván sostenía en sus brazos a su pequeño Theo en el área de Neonatología del Hospital Regional de Loreto Felipe Arriola Iglesias de la ciudad de Iquitos. Su bebé, su primer hijo, había superado una lucha difícil desde el momento de su nacimiento.
Theo llegó al mundo de forma prematura mediante cesárea, pesando apenas 1.100 gramos y enfrentándose a una grave insuficiencia respiratoria. Sus probabilidades de sobrevivir eran mínimas, pero el amor de su madre y la dedicación del equipo médico fueron claves para su recuperación.
Durante casi dos meses, los especialistas en Neonatología del hospital brindaron una atención incansable, monitoreando cada avance y brindando los cuidados necesarios para su desarrollo. Poco a poco, Theo comenzó a fortalecerse, aferrándose a la vida con cada día que pasaba.
El último fin de semana, tras 53 días de lucha, Theo ha sido dado de alta con un peso de 1,765 gramos. Su salida del hospital deja un sentimiento de nostalgia en el equipo médico y el resto de personal de salud, pero también una profunda satisfacción por haber sido parte de su milagro de vida.
El caso de Theo es un testimonio del compromiso y profesionalismo del personal de salud del Hospital Regional de Loreto. Médicos, enfermeras, técnicos y especialistas unieron esfuerzos para darle la oportunidad de crecer sano y fuerte, además de permitirle estar con su familia.
Este es un recordatorio de que los milagros existen y que, con vocación y esfuerzo, la medicina puede cambiar vidas. La historia de Theo es una inspiración para muchas familias que enfrentan desafíos similares. “Bienvenido a casa, pequeño guerrero”, mencionó su familia tras llegar a su hogar. (K. Rodriguez)




