TAMSHI, ilumina con una sonrisa a los niños de Fernando Lores con su chocolatada navideña anual.
En un espectáculo de sonrisas y esperanzas tejidas con cacao, TAMSHI SAC, la empresa formal más destacada de la amazonía, celebró con éxito su chocolatada navideña anual en Tamshiyacu, capital del distrito de Fernando Lores. Esta conmovedora iniciativa tiene como objetivo brindar alegría y esperanza a todos los residentes de la zona, desde el más pequeño hasta el más grande.
A diferencia de otros años, este dio un giro especial, pues TAMSHI decidió invitar a sus aliados estratégicos, entre los que se encuentran Pacific Market, el grupo Hong Kong, Panda Party, Juan Woo y los solidarios vecinos de la zona, tales como el grupo de vóley “Las de siempre y para siempre” y la familia del Sr. Germán Díaz; para organizar una chocolatada que logró iluminar los corazones de más de 1500 niños. Cabe acotar que una vez más, este evento logró acoger a los pobladores de diversas comunidades cercanas, como Panguana, San Felipe, Santa Ana, entre otras.
Se pudo volver a evidenciar que la magia de la Navidad tiene el poder de aliviar temporalmente las preocupaciones que embargan a la población, especialmente en un momento en el que su principal fuente de ingresos, se ve amenazada tras una nueva denuncia infundada y llena de mentiras que podría privar a más de 10,000 habitantes, entre ellos, niños, que no pueden verse afectados por procesos injustificados que solo busca truncar el futuro y desarrollo del distrito.
La chocolatada navideña de TAMSHI no solo es un gesto festivo, sino sirve como un faro de esperanza continuo. A través de la unión y la generosidad, se demuestra que el cacao no solo es un producto de la tierra, sino un símbolo perdurable de esperanza para la comunidad de Fernando Lores, y que, mientras TAMSHI siga presente en la zona, a pesar de estar luchando para mantenerse a flote, seguirá velando y cuidando de los inocentes y por aquellos que no tienen voz.






El mejor cacao del mundo, amenazado por envidias sin sentido. hasta donde llega la maldad.