Explica nutrióloga Azucena Castruita y la Comunidad de Diabetes Club
Son muchas las personas que guardan el poco de aceite que les sobra y lo vuelven a calentar para freír alimentos. La pregunta está presente ¿Saben el daño que éste les causa? La verdad es la siguiente: cuando el aceite se recalienta genera una gran cantidad de moléculas tóxicas (Aldehídos) para el cuerpo humano, algunas cancerígenas, las cuales se asocian fácilmente a la grasa.
De acuerdo a la información dada por la comunidad Diabetes Club “Sonriendo por la Vida de Iquitos” y la nutrióloga Azucena Castruita, el aceite para cocinar se oxida cuando alcanza altas temperaturas y sufre un proceso químico de descomposición (nitritos y bencenos) por lo cual se torna altamente tóxico. El aceite recalentado de las frituras provoca obesidad, envejecimiento prematuro, diabetes, cáncer e hipertensión entre otras enfermedades. Además indican los expertos que la hipertensión sería solo uno de los problemas: “Esas grasas van a tapar las arterias y el corazón funcionará rápido porque no va a llegar la cantidad suficiente de sangre a las articulaciones y músculos”, señalan.
Explica que las comidas rápidas que son tan consumidas actualmente son ricas en estas grasas oxidadas por lo que se recomienda evitarlas, así como también evitar el uso de aceites recalentados en casa.
“Al cocinar el aceite no debe elevarse su temperatura mas de 170 °C para que no pierda sus propiedades (el aceite de oliva es el más resistente a las altas temperaturas) y todavía mejor es consumirlo crudo para aprovechar sus beneficios. Este aceite (Oliva) nos brinda por su contenido en ácidos grasos mono y poli insaturados propiedades hipocolestorolemiantes ya que: reducen el colesterol LDL o malo, aumentan el colesterol HDL o bueno, fluidifican la sangre, evitan la formación de placas de ateromas (placas de grasas que engrosan las paredes arteriales), además contienen vitamina E y antioxidantes por lo que previene el deterioro celular, evitando el envejecimiento prematuro y aparición de enfermedades crónicas diversas. También podemos utilizarlo crudo, como aderezo en nuestras ensaladas o tomar 2 cucharas soperas en ayunas cada tercer día. (MIPR)






