

La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) fortalece la convivencia familiar y comunal en 21 comunidades de la triple frontera amazónica, en Loreto, con el objetivo de proteger a familias en situación de vulnerabilidad y alejarlas de entornos vinculados al narcotráfico.
La intervención se ejecuta en las provincias de Mariscal Ramón Castilla y Putumayo, donde se desarrollarán 54 talleres dirigidos a familias rurales. Estas acciones promueven la crianza positiva, la comunicación y la prevención del consumo de drogas en adolescentes.
Las comunidades beneficiadas se ubican en zonas fronterizas con Colombia y Brasil, donde el acceso a servicios es limitado y las familias enfrentan mayores riesgos sociales. En este contexto, el trabajo de Devida contribuye a generar entornos seguros y fortalecer el tejido social desde el núcleo familiar.
Los talleres priorizan a familias que participan activamente en espacios comunales. A través de una metodología práctica, se refuerzan habilidades para el diálogo, la igualdad de género y el manejo de emociones, herramientas clave para enfrentar problemas cotidianos.
Las sesiones están a cargo de profesionales en psicología, quienes acompañan a las familias en el desarrollo de competencias socioemocionales. Este proceso permite consolidar relaciones más sólidas y comunidades organizadas.
En Mariscal Ramón Castilla participan comunidades como Intipacari, Chimbote, San José de Berseba y Santa Rosa de Pichana. En Putumayo se interviene en localidades como Puerto Véliz, Nuevo Ipiranga, Bellavista de Yubineto y Nueva Esperanza. Con estas acciones, Devida impulsa el desarrollo de comunidades más cohesionadas, donde las familias fortalecen su rol protector y optan por entornos saludables, sostenibles y libres de economías ilícitas.





