-Por seguridad:
Se fue de la ciudad por seguridad. Cristian Romero, dueño del centro preuniversitario y colegio San Ignacio de Loyola, quien fuera baleado el pasado viernes por la espalda en horas de la noche, viajó a Lima para seguir un tratamiento y permanecer en esa ciudad hasta que terminen las investigaciones policiales.
Romero llegó al aeropuerto acompañado con su esposa, donde dijo que la policía ya tiene en su poder el identikit que pudo ser elaborado gracias a los datos que lograron conseguir de los testigos del atentado.
El estado de salud del empresario es bueno, ya está fuera de peligro, la bala por suerte no afectó su pulmón y en Lima será evaluado por especialistas.
Cristian Romero dijo, además, que hasta el momento no entiende por qué intentaron matarlo, indicando que hace un tiempo durante la protesta de los postulantes por el alza del prospecto de la Unap, fue amenazado de muerte por ser el promotor de las protestas contra la universidad, pero que pese a eso no cree que el atentado venga del lado de la Unap. (G.Ross)







