- Y alertan falta de seguridad en los ríos
Momentos de tensión se vivieron a bordo de la lancha “El Gran Diego”, cuando un grupo de pasajeros —en su mayoría profesores— identificó entre los ocupantes a presuntos delincuentes que meses atrás los habrían asaltado mientras se dirigían a sus centros de trabajo en caseríos ribereños.
Según testimonios recogidos por este diario, los docentes reconocieron a los mismos sujetos que en marzo pasado se habrían hecho pasar por tripulantes para perpetrar un asalto durante un viaje fluvial. Al notar su presencia nuevamente, algunos pasajeros optaron por desembarcar por temor a ser víctimas de otro ataque, mientras que otros decidieron continuar su ruta, asumiendo el riesgo.
La Policía Nacional del Perú, a través de efectivos de la comisaría de Punchana, llegó hasta la embarcación tras ser alertada del hecho. Sin embargo, tras la intervención no se realizó ninguna detención, lo que ha generado desconcierto y preocupación entre los viajeros qué hacen la ruta, hasta la comunidad de Cusco.
Uno de los testigos, quien pidió mantener su identidad en reserva por temor a represalias, señaló que este tipo de situaciones no son aisladas. “No es la primera vez que nos cruzamos con estos sujetos. Capitanía de Puerto no realiza un verdadero control antes del zarpe. Solo aparecen cuando el escándalo ya es nacional”, declaró con indignación.
Los docentes, que desempeñan su labor en comunidades apartadas, exigieron mayor seguridad en las rutas fluviales, especialmente para quienes llevan educación a los estudiantes de la ribera, muchas veces arriesgando su vida en cada viaje.
Este nuevo episodio reabre el debate sobre las condiciones mínimas de seguridad que deberían garantizarse en los viajes fluviales en la región Loreto, y la aparente falta de acciones preventivas por parte de las autoridades competentes.
(C. Ampuero)





