- Barro y basura obstruyen las cunetas de desagüe de agua pluvial.


A lo largo de los más de dos kilómetros del puente sobre el río Nanay, ubicado en el distrito de Punchana, existe un inconveniente con la basura de los visitantes y el barro comienza a dificultar el tránsito vehicular al final de la vía que conecta a Iquitos con la comunidad indígena de Santo Tomas.
Restos de basura, que van desde bolsas de plástico, pañales, cascaras de frutas y hasta botellas y latas de bebidas alcohólicas, se pueden encontrar de manera diaria a lo largo de sus más de 2 kilómetros, hecho que fue denunciado por los pobladores de Santo Tomás.
“Hay visitantes que no respetan el puente, luego de disfrutar de la hermosa vista, dejan su basura a un canto de la vía o la arrojan al río Nanay. Esa es una falta de respeto para nosotros y para la misma ciudad. No podemos contaminar así”, cuestionó uno de los vecinos de Santo Tomás.
Otro inconveniente que comenzaron a identificar recientemente fue la enorme cantidad de lodo en el puente, que sale por las unidades móviles que regresan desde la comunidad de Santo Tomas o los visitantes que acuden a la parte baja del puente.
Según explicaron los moradores de Santo Tomas, la vía es un peligro para los conductores de vehículos menores que van hacia su comunidad, debido a que durante los días de lluvia hay riesgo del despiste de las unidades móviles.
A través de estas observaciones, los principales beneficiados con el puente, los moradores de Santo Tomás esperan contar con el apoyo de las autoridades para mejorar la seguridad en las inmediaciones del puente a través de presencia policial y del serenazgo, así puedan evitar los riesgos que pueden existir en el lugar. (K. Rodriguez)





