Muchas veces en este espacio he manifestado que un árbitro que no cumple bien su trabajo durante el partido puede ser el causante directo de problemas.- Últimamente se ha cuestionado a árbitros en el fútbol profesional (partido U – Cristal), así como en la primera fecha del fútbol en Punchana y la última de la 2da. División de la Liga de Iquitos.- Algunos errores -que ojalá sean probados sin culpa- involucra a dirigentes y personal del Comando Técnico de los clubes.
También hemos manifestado que cualquiera no puede ser Juez de fútbol, es una enorme responsabilidad, más aún si no está debidamente preparado y conoce en la palma de las manos los derechos y obligaciones tanto del árbitro como de los jugadores y dirigentes inmersos en una competencia.- Si comete un error es la CONAR quien debe aplicarle el peso de la Reglamentación de Justicia.- Su labor también integra conocimientos de administración (saber cuando un jugador está bien inscrito y puede participar en la competencia, no solo es recibir los carnet, sino con el apoyo del veedor y cuarto hombre certificar si los jugadores están hábiles, etc.), Todos estos actos se integran con los que debe mostrar en el terreno de jugo, como ubicación, criterio, personalidad, conocimientos, etc., para garantizar un trabajo honesto.
El fútbol para que guste a la afición tiene que tener como base buenos dirigentes (honestos y no esconder nada, tener transparencia y que antes de comenzar una competencia todo esté en regla para que no surjan denuncias que ensucian el compromiso), buenos jugadores, técnicos y árbitros.- Si estas variables no se presentan cualquier cosa puede suceder como el que estamos observando en el fútbol profesional y amateur.
El deporte no es una isla y como en toda actividad de la vida se mueven intereses individuales y de grupo, algo que todos los días se observa, se ve, se entiende y comprende, pero cuando cualquiera de esta clase de intereses no obedece a normas de conducta recta, donde prime la honestidad y lealtad, todo cambia y se transforma en maniobra turbia que solo apuntan al beneficio mezquino que no sabe ni conoce de respeto alguno.
Corresponde a la CONAR por un lado y la Comisión de Justicia por otro, abrir un proceso de investigación serio y responsable y dar a conocer a la afición un veredicto ajustado a los actos que estamos presenciando…… no hay otro camino





