- El general Jorge Arévalo Kalinowski informó que las operaciones buscan recuperar territorios afectados por el narcotráfico y otras economías ilegales.


El general de la Quinta Región Militar, Jorge Arévalo Kalinowski, informó que el CU-PUMA viene desarrollando desde inicios de 2026 una estrategia orientada a recuperar zonas de Loreto que durante años habrían estado bajo fuerte influencia de organizaciones vinculadas al narcotráfico y otras actividades ilícitas.
Uno de los sectores priorizados fue Bellavista Callarú, comunidad ubicada en la provincia de Mariscal Ramón Castilla, donde viven alrededor de cinco mil personas. Según el jefe militar, durante años parte de la población habría estado sometida a amenazas y presiones para participar en actividades relacionadas con cultivos ilícitos y elaboración de drogas.
Arévalo sostuvo que las recientes operaciones permitieron avanzar en la recuperación del control territorial y anunció que se instalará una base militar en Bellavista Callarú con el objetivo de reforzar la presencia permanente del Estado y evitar que las organizaciones criminales vuelvan a ocupar la zona.
El general señaló que la intervención militar no debe limitarse únicamente a operativos temporales, sino que debe estar acompañada por servicios públicos y acciones de otras instituciones estatales. Consideró necesario que las familias puedan retomar sus actividades económicas y sociales sin depender ni estar sometidas a estructuras criminales.
Tras las acciones desarrolladas en Bellavista Callarú, el siguiente punto priorizado será la zona del Napo-Curaray, donde las autoridades han identificado problemas relacionados con narcotráfico, minería ilegal y otras actividades ilícitas que afectan a comunidades y territorios amazónicos.
Arévalo recordó que este sector fue declarado en estado de emergencia y señaló que el objetivo del comando es avanzar progresivamente en la recuperación del control territorial, mediante operaciones articuladas con otras instituciones responsables de la seguridad y lucha contra las economías ilegales.
El jefe militar remarcó que las comunidades ubicadas en zonas de frontera necesitan una presencia estatal sostenida, debido a que el abandono institucional facilita el ingreso y consolidación de organizaciones criminales que terminan ejerciendo presión sobre las poblaciones locales.
Finalmente, Arévalo sostuvo que la meta del CU-PUMA es garantizar que los habitantes puedan vivir con mayor seguridad y sin amenazas. Añadió que la recuperación territorial deberá ir acompañada de una intervención integral del Estado para consolidar los avances y evitar que las economías ilegales vuelvan a ganar espacio en Bellavista Callarú, Napo-Curaray y otras zonas de Loreto. (K. Rodriguez)




