- Juicio se está llevando en el juzgado de extinción de dominio.
Pese a que el vigor no lo acompaña como cuando era joven, don Carlos, sigue en la lucha legal a fin que la señora Adela Sunción Linares, le devuelva los 20 mil dólares que un día le prestó de buena fe. El caso se viene desarrollando en el juzgado de extinción de dominio con el Dr. Edgar Guillén Vallejo.
“Yo le presté a esa señora 20 mil dólares en el año 1992. Me dijo que me devolvería en 15 a 30 días y hasta ahora no lo hace. Me ha devuelto 1,050 soles y en cuotas de 20, 30, 50 soles, o sea, una burla. Nunca me ha hecho la liquidación total, por eso ahora lucho en un juzgado para que haga la liquidación de mi deuda y le notifiquen para que me empiece a pagar todo.
Yo trabajaba en el Banco Agrario que quedaba donde ahora es la Contraloría, por la plaza de armas. Luego ya me retiré de ahí, después de 40 años. Vendí mi casa en la calle Brasil 650, mi esposa murió de cáncer cuando tenía 50 años. Mi hija vive en Finlandia.
Esta señora Adela Sunción Linares, se enteró por Dora Abensur, que tenía plata porque había vendido mi casa a Fidel Guevara Torres, que luego estuvo en la cárcel como 28 años. Él era esposo de Dora y le contó a la mujer. Por eso ella (Adela), me envía a 4 personas a pedir que por favor le preste 20 mil dólares.
Ella era profesora, estuvo en Lima. Luego viene a Caballo Cocha, también estuvo en Nauta. Le presté los 20 mil dólares, ella agarra mi plata y se compra una casa en la calle García Sanz 483. Una casa marrón de dos pisos.
Yo pido a la justicia que se haga la liquidación y le notifiquen para que me pague mi deuda, no descansaré tranquilo hasta que logre justicia. Cuántos años ya vengo luchando y espero que ahora sí en este juzgado que me dicen despacha un hombre justo; logre mi cometido, que la mujer me devuelva mis 20 mil dólares”, habló don Carlos.






