- La comisión binacional supervisa y propone soluciones a los conflictos limítrofes, apostando por el diálogo y el respeto a los tratados vigentes.
La Comisión Mixta Permanente para la Inspección de la Frontera Peruano-Colombiana (COMPERIF) se ha convertido en una pieza clave para abordar la reciente controversia territorial entre Perú y Colombia sobre la isla Santa Rosa, ubicada en el río Amazonas. Este órgano bilateral tiene como misión estudiar, supervisar y proponer soluciones a cualquier asunto relacionado con la línea fronteriza, bajo un marco de cooperación técnica y diplomática.
Entre sus funciones principales, la COMPERIF se encarga de orientar inspecciones de campo en zonas limítrofes, priorizar la reposición, reparación y densificación de los hitos fronterizos, así como coordinar acciones conjuntas entre las autoridades de ambos países. Estas tareas resultan esenciales para garantizar la integridad territorial y la prevención de conflictos en áreas sensibles.
En los últimos años, este mecanismo ha sido reactivado ante la aparición de nuevas disputas, siendo la isla Santa Rosa el caso más reciente. La controversia surgió a raíz de declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro, que reavivaron el debate sobre la soberanía de este punto estratégico para la navegación y el comercio en la triple frontera.
La activación de la COMPERIF permite retomar un canal de diálogo binacional respaldado por la Cancillería de ambos países. Su labor busca generar acuerdos técnicos y diplomáticos que eviten la escalada de tensiones y aseguren el cumplimiento de los tratados internacionales vigentes, como el Tratado Salomón-Lozano de 1922.
Expertos en relaciones internacionales coinciden en que este tipo de instancias son fundamentales para preservar la paz y estabilidad en la región amazónica. La experiencia de la COMPERIF en inspecciones conjuntas y resolución pacífica de controversias ofrece un precedente importante para manejar el actual conflicto territorial.
La expectativa ahora se centra en los resultados que arroje el trabajo de esta comisión en las próximas reuniones. Para muchos, el éxito de la COMPERIF no solo marcará el futuro de la isla Santa Rosa, sino que también reafirmará la capacidad del Perú y Colombia para resolver sus diferencias mediante el diálogo y la cooperación bilateral. (K. Rodriguez)






