- Se negaron a paralizar sus labores por necesidad.
Los comerciantes de diferentes centros de abasto de la ciudad de Iquitos acudieron ayer a abrir sus puestos de venta pese al anuncio del paro de 24 horas convocado a nivel nacional, según argumentaron por la necesidad que tienen de vender sus productos para poder solventar los gastos en sus hogares.
La casona de Belén, mantuvo sus puertas cerradas por medidas de seguridad, pero varios vendedores ambulantes que tienen sus puestos en las calles 9 de Diciembre, 16 de Julio, Ramírez Hurtado, Abtao, Julio C. Arana, Ricardo Palma y Arica, acudieron a realizar sus actividades sin temor. Pese a que hubo ausencia de varios puestos, los compradores pudieron acudir a adquirir sus productos sin dificultades.
Una situación similar, se presentó en el mercado Manuel Cardozo, donde por medidas de seguridad cerraron el centro de abastos, pero por necesidad muchos de los vendedores decidieron habilitar sus puestos en la vereda, desde donde ofertaron sus productos.
En el marcado Modelo, los vendedores ambulantes aseguraron que no iban a acatar el paro porque tienen productos que no pueden dejar de vender por el riesgo de su descomposición, entre ellos carnes, verduras y frutas. “Aquí no puedes dejar de vender porque tu producto se puede malograr, y nadie nos lo va devolver”, refirió una vendedora.
Otros mercados como el mercado Central, el mercado La Norteñita, el mercado Moronacocha, el mercado Celia Ruiz Cachique, mercado Manuel Clavero, el mercado Jorge Chávez Sibina y el mercado Progreso, no cerraron sus locales para poder atender a los clientes.
“Nosotros podemos acatar cualquier medida que sea convocada por los dirigentes de Loreto, pero aquí, por ejemplo, no llegó ninguna invitación a participar de estas medidas. Por eso decidimos venir a trabajar con normalidad. Solo pedimos que respeten nuestra decisión”, refirió un vendedor del mercado Jorge Chávez Sibina, del sector de Francisco Secada en el distrito de San Juan Bautista. (K. Rodriguez)





