- Pese al descenso del caudal del río Ucayali, cientos de estudiantes aún no pueden retornar a clases por daños en la infraestructura escolar.


El caudal del río Ucayali ha comenzado a descender, pero las consecuencias de la histórica inundación siguen siendo visibles en los pueblos ribereños de la región Loreto. En varias comunidades rurales, los colegios construidos con madera han quedado completamente inservibles, impidiendo el regreso de los niños a las aulas.
Una de las instituciones más afectadas se encuentra en la comunidad de Jordán, distrito de Emilio San Martín, provincia de Requena. Allí, el agua alcanzó niveles que cubrieron gran parte de los salones, deteriorando gravemente el mobiliario escolar y la estructura de los planteles.
Raquel Bardales, integrante de la Asociación de Padres de Familia, expresó su preocupación por la situación y señaló que los estudiantes continúan perdiendo clases. “Es urgente implementar nuevas carpetas y sillas. Las autoridades han dicho que ayudarán, pero hasta ahora no se sabe cuándo llegará esa ayuda”, comentó.
En el interior del colegio aún se puede observar el barro acumulado por la crecida del río. Las sillas están podridas por la humedad y representan un riesgo para los menores, mientras que las mesas presentan un estado similar de deterioro.
Las paredes de madera, que alguna vez sostuvieron la escuela, ahora están debilitadas en su base, lo que representa un serio peligro de colapso, según alertaron los padres de familia. Algunos consideran que no es viable seguir utilizando la infraestructura sin una intervención inmediata.
Mientras tanto, los niños permanecen sin clases presenciales y los docentes intentan mantener el contacto educativo como pueden. Sin embargo, las condiciones geográficas y de conectividad en la zona dificultan cualquier alternativa virtual o remota.
Los pobladores piden que el Gobierno Regional de Loreto y el Ministerio de Educación prioricen la rehabilitación de estas instituciones para evitar mayores retrasos en el aprendizaje de los escolares de la Amazonía.
(K. Rodriguez)






