- La celebración se realizó en el estadio Max Augustín y congregó a la feligresía iquiteña en una jornada de profunda fe y devoción.


Cientos de iquiteños participaron con fervor en la misa vicarial en honor al Señor de los Milagros, realizada en el estadio Max Augustín de Iquitos. La jornada de fe inició con la procesión de la sagrada imagen del Cristo Morado y culminó con su retorno a la parroquia matriz en horas de la madrugada.


La celebración eucarística fue presidida por monseñor Miguel Ángel Cadenas, obispo del Vicariato Apostólico de Iquitos, quien recordó que “el Señor de los Milagros es la catequesis del Perú”, aludiendo a su significado como símbolo del amor de Dios y de la esperanza del pueblo peruano.
Durante la misa, los fieles expresaron su devoción mediante cánticos, danzas y ofrendas, en un ambiente de recogimiento y unidad espiritual. La procesión recorrió diversas calles céntricas de la ciudad, acompañada por hermandades, grupos parroquiales y autoridades religiosas.


La imagen del Cristo de Pachacamilla salió de la parroquia a las 3:00 de la tarde, retornando pasada las 5:00 de la mañana, este momento fue significativo debido a que ingresó a ritmo de la música “Anaconda” tras una multitudinaria manifestación de fe. A su paso, los devotos vestidos de morado encendieron velas y elevaron plegarias por sus familias y por la paz en la región.
El Señor de los Milagros continúa siendo una de las expresiones religiosas más representativas del país y, en Iquitos, su festividad reafirma el espíritu de comunidad y esperanza de sus habitantes.
La misa vicarial se desarrolló en un ambiente de orden y recogimiento, contando con el apoyo logístico de diversas instituciones y la participación activa de la Hermandad del Señor de los Milagros de Iquitos.
Cada año, esta celebración convoca a miles de creyentes, consolidándose como una de las manifestaciones de fe más significativas del calendario religioso amazónico. (K. Rodriguez)





