Una tradición muy apreciada en nuestra ciudad y en la región son las realizaciones de las llamadas “chocolatadas navideñas”, que como su mismo nombre lo sugiere la bebida principal es el chocolate caliente o tibio.
Otra presentación infaltable junto al chocolate es el panetón, o un panetoncito, o un bizcocho con mantequilla, o un pan con mermelada, va de acuerdo a los gustos y las posibilidades económicas.
Además de entidades públicas y privadas, organizaciones, clubes, vecinos, grupos de amigos, emprendedores, bodegueros, son muchos los que disfrutan de estas invitaciones para compartir y sonreír un poco.
Quizás mientras tomamos el chocolate en una taza, pocillo o vaso, pase por nuestra mente que, si todos los días fuera navidad, tal vez el mundo sería mejor, se acabarían los conflictos entre las personas, los motivos de guerras, y cuanta desgracia se genera por la enemistad, egoísmos, etc.
Y la chocolatada se pone más atractiva cuando acompaña un payaso que nos saca carcajadas, aunque el corazón esté mudo de tristeza, y la alegría de los niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos, abuelitos y abuelitas nos resultan tan contagiosas que tomamos la bebida tradicional y mordemos la tajada de panetón.
Una mordida que puede significar un arrancar la desesperanza y volvernos a alimentar de sueños, una recarga a nuestras fuerzas para seguir en la lucha diaria por la satisfacción de nuestras necesidades básicas, y sonreír como los niños que reciben sus regalos.
Sonreír a sabiendas que es un alboroto de horas, de días, para luego esperar más de once meses para brindar nuevamente por la esperanza que el divino niño Dios que está por nacer este 24 de diciembre como todos los años, nos vuelva a recordar que somos seres de amor y paz, aunque no sabemos en qué momento nos extraviamos.
Y siempre estamos esperando que ese entuerto se corrija de una vez y logremos la tranquilidad y prosperidad añorada para todos y todas. Faltan cuatro días para la nueva luz y ese milagro se puede dar en el transcurso de los próximos amaneceres terrestres.





